Los recursos, a un plazo máximo de 10 años y que serán desembolsados con una tasa de 2.5 por ciento, son de carácter revolvente, y tienen como requisito colocar un mínimo de 350 mil quintales en el mercado de futuros de café de la Bolsa de Nueva York.
Así lo informó ayer Rodolfo Juárez, vicepresidente de la Coordinadora de Asociaciones Regionales de Caficultores Organizados de la República, CARCOR.
Según indicó, la iniciativa proviene de un grupo de caficultores sin vinculación a la Asociación Nacional del Café, Anacafé, aunque está abierta para el productor que quiera participar.
Los fondos revolventes constituyen un mecanismo financiero en donde pueden obtenerse más recursos, a medida que se cancela el préstamo y equivalentes a la suma pagada.
El crédito se suma a los US$100 millones de un fideicomiso aprobado recientemente por el Congreso de la República, destinados a paliar los efectos de la crisis derivada de la caída de los precios internacionales del grano.
Accionistas exportadores
Una de las condiciones para acceder al financiamiento es que los productores se conviertan en accionistas de una empresa exportadora creada especialmente para tal efecto.
Lo anterior, dijo Juárez, garantizará que los productores realmente envíen el café de acuerdo a lo pactado en el contrato.
Una de las ventajas de este sistema de venta a futuro es que el cultivador puede obtener recursos para atender adecuadamente sus plantaciones, aún antes de haber cosechado el grano.
Además, el productor tiene la oportunidad de asegurar la venta de su café al precio que se cotice en el mercado al momento de hacer la negociación.
El aromático deberá ser puesto en uno de los puertos de la costa este por cuenta de los productores.
Fideicomiso, tema central
Por otra parte, el Consejo Nacional de Política Cafetera analizó ayer mismo el tema del fideicomiso de US$100 millones, durante la reunión realizada en la sede de Anacafé.
Al respecto, Manfredo Töpke, su presidente, indicó que el interés de Anacafé es lograr que el agricultor tenga los recursos.
?Nosotros impulsamos el proceso hasta cierto punto. El fideicomiso es voluntario, pero es el caficultor el que tiene la última palabra?, señaló.
Manifestó que se habló durante la reunión sobre la urgencia de contar con los recursos a la mayor brevedad.
Otro de los temas fue la tasa de interés que, según Anacafé, deberá ser la más baja posible.
De igual manera, se busca el plazo más largo con el Banco de Desarrollo Rural.
Jorge Escoto, ministro de Agricultura, indicó que el encuentro sirvió para despejar las inquietudes de Anacafé.
?La idea principal era cómo hacer para agilizar todos los trámites?, refirió, al anticipar que en un mes podría estar lista la escritura constituva del fideicomiso y colocados los bonos que lo nutrirán.
Los montos…
Con un empréstito de un banco extranjero y el fideicomiso otorgado por el Ejecutivo se beneficiará a 75 por ciento de los caficultores del país.
El Chase Manhattan Bank prestará US$250 millones, con una tasa de 2.5 por ciento a menos de 10 años.
El fideicomiso asciende a US$100 millones, US$40 millones destinados a los pequeños caficultores y US$60 millones, a los medianos y grandes.
La tasa más baja, al más largo plazo posible, se fijará después de la elaboración del acta constitutiva del fideicomiso.
Los recursos provendrán de la emisión y colocación de Bonos del Tesoro.