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Sepultados y Virgen de Soledad de Escuela de Cristo, San Felipe de Jesús y San José Catedral recorren Antigua Guatemala durante Viernes Santo
Entre alfombras de aserrín e incienso, devotos cargadores llevan en hombros a Sepultados de San Felipe de Jesús, Escuela de Cristo y San José Catedral en la ciudad colonial.
La Consagrada Imagen de Jesús Sepultado de San José Catedral lleva consigo la frase "Por su dolorosa pasión, ten misericordia de nosotros", recuerda que Jesucristo fue traspasado, castigado y humillado a causa de la rebeldía, maldad humana y por los pecados del mundo. (Foto Prensa Libre: María Reneé Barrientos Gaytan)
Al centro del anda se encuentra la Consagrada Imagen de Jesús Sepultado en su urna procesional, acompañado del discípulo amado San Juan y María Magdalena. (Foto Prensa Libre: María Reneé Barrientos Gaytan)
San José Catedral de Antigua Guatemala cumple 40 años del Santo Entierro Catedrálico con el Sepultado de los antigüeños. (Foto Prensa Libre: María Reneé Barrientos Gaytan)
Fotografía captada con dron de Jesús Sepultado en su urna procesional. (Foto Prensa Libre: María Reneé Barrientos Gaytan)
María Santísima de la Soledad de San José Catedral lleva la frase "Santa Madre de Dios", representa el dolor de una madre tras la muerte de su Hijo Jesucristo. (Foto Prensa Libre: María Reneé Barrientos Gaytan)
El anda procesional de María Santísima destacando el amor maternal que permanece por su hijo Jesucristo más allá de la muerte. (Foto Prensa Libre: María Reneé Barrientos Gaytan)
Un pequeño devoto acompaña a su madre durante el turno procesional de María Santísima de Soledad. (Foto Prensa Libre: María Reneé Barrientos Gaytan)
La Consagrada Imagen del Señor Sepultado de la parroquia de Escuela de Cristo recorre las calles de la ciudad colonial para anunciar la muerte de Jesús en un momento de solemnidad recordando el sacrificio hecho por la humanidad. (Foto Prensa Libre: Javier González)
Con el sonido de las marchas fúnebres, devotos forman parte del cortejo procesional del Santo Entierro del Señor Sepultado que anuncia el sacrifico de Jesucristo. (Foto Prensa Libre: Javier González)
La escena principal del anda se desarrolla en un atrio egipcio, en el que pebeteros encendidos y dos esfinges custodian la figura del faraón; este aparece sentado en actitud de arrepentimiento y profunda tristeza tras la muerte de su hijo evocando las consecuencias de la desobediencia a la voluntad divina. (Foto Prensa Libre: Javier González)
En el anda se pueden observar las diez palabras que Dios reveló a su pueblo en la montaña santa, las cuales son transmitidas en los del Éxodo y del Deuteronomio. (Foto Prensa Libre: Javier González)
La Consagrada Imagen de la Virgen de Soledad de la parroquia Nuestra Señora de los Remedios, templo de la Escuela de Cristo, conmemora el luto de la Santísima Madre luego de la muerte de su hijo Jesucristo en el Calvario. (Foto Prensa Libre: Javier González)
La imagen de la Virgen de Soledad fue burilada en el siglo XVIII por Pedro de Mendoza. Es considerada como una de las más bellas de María en toda América Latina. Su consagración fue en mayo de 1999. (Foto Prensa Libre: Javier González)
Devotas cargadoras llevan en hombros a María Santísima de la Soledad del templo de la Escuela de Cristo. (Foto Prensa Libre: Javier González)
La Milagrosa Imagen del Señor Sepultado de San Felipe fue consagrada en mayo de 1986 por monseñor Próspero Penados del Barrio. (Foto Prensa Libre: María Reneé Barrientos Gaytan)
Feligreses acompañan el recorrido de Viernes Santo del Señor Sepultado de San Felipe que recuerda que Cristo tuvo fragilidad humana en la muerte para darnos la esperanza de su Resurrección. (Foto Prensa Libre: María Reneé Barrientos Gaytan)
El cortejo procesional del Señor Sepultado de San Felipe salió a las 15:00 horas de Viernes Santo y retorna después de las 07:00 horas del Sábado Santo. (Foto Prensa Libre: María Reneé Barrientos Gaytan)
Fieles observan el paso del Señor Sepultado de San Felipe sobre la Calle Ancha de los Herreros. (Foto Prensa Libre: María Reneé Barrientos Gaytan)
Entre marchas fúnebres, incienso y silencio, cargadores llevan en hombros al Señor Sepultado de San Felipe de Jesús. (Foto Prensa Libre: María Reneé Barrientos Gaytan)
La Consagrada Imagen de la Santísima Virgen de Soledad lleva adornada el anda con estilo barroco-neoclásico con ornamentos coloniales. Su estructura es un altar móvil con plataformas escalonadas que conducen como un camino espiritual que recorre los momentos clave del misterio de la Encarnación, desde el anuncio del ángel, hasta la manifestación del Niño Dios. (Foto Prensa Libre: María Reneé Barrientos Gaytan)
La Santísima Virgen de Soledad se encuentra dentro de un catafalco arquitectónico coronado con una corona dorada. El catafalco simboliza el tabernáculo vivo que contiene al Verbo Encarnado. (Foto Prensa Libre: María Reneé Barrientos Gaytan)
Detrás de la Santísima Virgen de Soledad, se encuentra una chispa luminosa que encierra al Espíritu Santo en forma de paloma y unos rayos dorados que se extienden, lo cual simboliza que la Encarnación es obra del Espíritu Santo, quien fecunda el seno de la Virgen y consagra la humanidad del Hijo. La chispa representa el instante de gracia en que la eternidad toca el tiempo: El Espíritu que da vida y consagra. (Foto Prensa Libre: María Reneé Barrientos Gaytan)
Un devoto lleva en sus manos una miniatura de Jesús Sepultado de San Felipe durante el recorrido procesional. (Foto Prensa Libre: María Reneé Barrientos Gaytan)
Tras quince horas de recorrido, el Señor Sepultado de la Escuela de Cristo hace su ingreso al templo de la Escuela de Cristo – Nuestra Señora de los Remedios, el Sábado de Gloria a las siete de la mañana, en Antigua Guatemala. (Foto Prensa Libre: Javier González)
Luego de su ingreso, miembros de la Hermandad de la Escuela de Cristo realizan los preparativos para trasladar al Señor Sepultado desde su urna hasta su altar. (Foto Prensa Libre: Javier González)
Al compás de la marcha “Dolor, Consuelo y Alegría”, fieles devotos llevan en hombros al Señor Sepultado, acompañando con recogimiento su solemne traslado. (Foto Prensa Libre: Javier González)