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3 de junio de 2018: Trágica erupción del volcán de Fuego
201 fallecidos y más de 200 desaparecidos dejaría alud que sepultó aldea San Miguel Los Lotes, sumado a nube piroclástica.
EL LAHAR que descendió del cono arrasó con todo a su paso. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
Por Enrique Paredes
Parecía una erupción más del volcán de Fuego. Si bien fue la más fuerte de los últimos años, solo se esperaba fuerte caída de cenizas en 50 kilómetros a la redonda y los esperados ríos de arena por los cauces usuales. Pero pasadas las 15 horas del domingo 3 de junio sobrevino un deslave de arena volcánica a alta temperatura que sobrepasó la cuenca y se abalanzó sobre viviendas de aldeas como El Rodeo y San Miguel Los Lotes.
Hasta anoche, la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) contabilizaba 25 muertos, 20 personas con quemaduras de diversos grados y tres mil cien evacuados. Rescatistas continuarán hoy la búsqueda de posibles víctimas de la erupción del volcán de Fuego, que lanzó ceniza sobre cinco departamentos y afectó al menos a un millón de personas, informó la Conred. Debido a la emergencia, fue declarada alerta naranja por las autoridades en todo el territorio nacional y alerta roja para Escuintla, Sacatepéquez y Chimaltenango.
Al ser cuestionados sobre por qué los pobladores de las áreas afectadas no habían sido evacuados, autoridades de la Conred señalaron que hubo dos sucesos: primero, la erupción volcánica, que al solo lanzar ceniza no era motivo de evacuación. Sin embargo, posiblemente por las fuertes lluvias de la época y el movimiento del terreno, se produjo el alud mortal.
En la colonia Los Lotes, de la aldea El Rodeo, los cadáveres de las víctimas, entre ellas una mujer embarazada, quedaron sobre el material volcánico que llegó hasta la carretera, en el kilómetro 95 de la Ruta Nacional 14. Según los testimonios de los afectados, en efecto han sido frecuentes los aguaceros y, al parecer, una correntada de lava se desvió y al unirse con el lodo tomó mayor velocidad, por lo cual muchas personas no pudieron escapar.
Petición de auxilio y temores de la población
Sobre la carretera se observaron adultos y niños cubiertos de ceniza que lograron apenas salir de sus residencias y pedían auxilio a los cuerpos de socorro. Durante la erupción fueron constantes las explosiones y columnas de ceniza que se elevaron a seis mil metros sobre el nivel del mar. El coloso entró en erupción por segunda vez en el año y lanzó ceniza sobre distintas aldeas y municipios circunvecinos.
Los pobladores de La Soledad se atemorizaron porque, según indicaron, desde hace varios años no ocurría algo similar. Roberto Ramírez, piloto, dijo que cuando viajaba de La Soledad a San Pedro Yepocapa se asustó y tuvo que detenerse por unos minutos, ya que caía arena y ceniza; además, llovía.“Esto nunca lo había vivido, y la verdad nos dio mucho miedo.
Esperamos que esto se calme, porque sí asusta”, refirió.Tomás López, vecino de la misma aldea, manifestó que también se alarmó cuando escuchó los retumbos del volcán, pero nunca pensó que una tragedia así fuera a suceder.
Escribir la historia
Esta nota forma parte de la serie conmemorativa de nuestras bodas de diamante es un recorrido por noticias que marcaron la historia de Guatemala, con textos e imágenes originales de cada época, como un testimonio fehaciente de nuestra misión de servicio.

