Los trabajos de limpieza se iniciaron el lunes y hasta ayer no se había logrado retirar ni la mitad de la basura, informóÉrick Quixaj, de la División de Limpieza del Lago.
“Ya se han sacado 50 camionadas de desechos, pero no hemos podido llevar más porque hay fuerte viento”, explicó Quixaj.
Estrategia
Amsa fabrica embalses a base de envases plásticos y lazos, a fin de evitar que los desechos del río lleguen hasta el espejo del Lago.
Según Quixaj, estas bordas son arrastradas con lancha hasta la orilla, y allí una máquina las saca y traslada a camiones que las llevan al relleno sanitario.
“Cada vez hay más recicladores y menos envases plásticos, lo que impide que construyamos más embalses y filtremos más agua”, explicó Quixaj.
De no “atrapar” los desechos en una semana, se podría cubrir gran parte de la superficie del Lago, según Amsa.
De acuerdo con técnicos de Amsa, la basura arrastrada es la que se acumula en los casi 22 kilómetros de cuenca del río Villalobos, adonde llega, en mayor parte, proveniente de botaderos clandestinos.
Según expertos de la entidad, si se incrementa la lluvia podría rebalsar las bordas y con esto arrastrar los desechos a todo el Lago, y sería imposible la limpieza.
Mayores daños
El Lago recibe contaminación de distintos municipios.
14 municipios integran la cuenca del Lago de Amatitlán, que están conectados por distintos ríos secundarios.
Ningún municipio tiene un manejo adecuado de sus desechos, y gran parte llegan al río Villalobos.
Villa Nueva, Villa Canales, San Miguel Petapa, Mixco y la capital son los mayores contaminantes de la cuenca.
En una semana la población de ninfa se ha duplicado, por el alto nivel de contaminación en el Lago.
500 toneladas de desechos a la semana se extraen, en promedio, del cuerpo lacustre.