Persisten adopciones ilegales

Investigaciones de la Procuraduría General de la Nación (PGN) lograron identificar que en tres departamentos del país se concentran operaciones delictivas relacionadas con adopciones ilegales.

Las autoridades aseguran que más de 400 menores, cuyos procesos quedaron suspendidos en el  2008,  se encuentran pendientes de ser entregados en adopción de manera legal.
Las autoridades aseguran que más de 400 menores, cuyos procesos quedaron suspendidos en el 2008, se encuentran pendientes de ser entregados en adopción de manera legal.

Según Sara Payes, procuradora de la Niñez, de la Procuraduría General de la Nación (PGN), esas acciones se han descubierto en Mazatenango, Suchitepéquez; Cobán, Alta Verapaz; e Iztapa, Escuintla.

De acuerdo con las pesquisas, en esos lugares se han organizado bandas para elaborar documentación falsa para los menores, con el fin de que puedan ser robados o entregados por madres, adolescentes y adultas, para adopciones irregulares.

Alexánder Colop, fiscal contra la Trata de Personas, explicó que en su unidad investigan 135 casos de menores que fueron dados en adopción en forma ilícita.

Payes aseguró que en la PGN se tramitan más de 400 casos en los que se identificaron acciones ilegales.

La mayoría de procesos datan del 2008, cuando fueron suspendidas las adopciones internacionales en el país.

Forma de operar

La Fiscalía y la PGN coinciden en que las redes iniciaron operaciones en la capital y se extendieron a varios departamentos, donde captaban a las madres y lograban el cambio de identidades.

“Con las investigaciones se estableció que varias comunas han sido utilizadas para alterar documentos. Por ejemplo, en la Municipalidad de San Antonio Suchitepéquez, Suchitepéquez, se descubrieron casos reiterados de procesos de adopciones irregulares”, enfatizó Colop.

En la Fiscalía también hay procesos reincidentes de documentación falsificada de las municipalidades de Iztapa, Cobán, Antigua Guatemala, Sacatepéquez; y Guastatoya, El Progreso, entre otras.

Payes aseguró que las organizaciones delincuenciales buscan a mujeres para que se embaracen de manera constante, con el fin de tener más bebés disponibles para entregarlos en adopción.

Según la funcionaria, también se identificó que parte de las redes fabricaba gafetes falsos para identificar a supuestas enfermeras que aparentaban trabajar en hospitales para poder sustraer a menores.

Las bandas también acreditaban sus acciones con certificaciones de nacimiento y resoluciones judiciales falsas, por medio de las cuales se otorgaba la patria potestad a supuestos padres, además de visas.

Las autoridades establecieron que los integrantes de esos grupos modificaban sus identidades para cometer fechorías.

Cambian métodos

Las autoridades aseguran que se redujo la cantidad de denuncias vinculada a esos casos, pero reconocen que los delincuentes podrían cambiar sus mecanismos de operación.

“Podría ser que se lleven a las madres a otro país, para que den a luz fuera de Guatemala. Con eso logran entregar al bebé en adopción a quienes se los solicitan en EE. UU.”, subraya Nidia Aguilar, de la Procuraduría de los Derechos Humanos.