Los pobladores denunciaron que los infantes están paciendo muchas enfermedades gastrointestinales, y consideran que se debe a la proliferación de moscas.
También se ven afectados por enfermedades respiratorias porque el área está contaminada, pues muchos queman los desechos en ese lugar.
René Marroquín, uno de los afectados, comentó que los habitantes del caserío no procesan los desechos apropiadamente y prefieren pagar Q5 a alcohólicos y vagabundos, quienes los tiran en cualquier lugar.
Melvin Godoy, subdelegado del Ministerio de Ambiente, afirmó que debido a las campañas de erradicación han detectado unos 20 basureros clandestinos a los costados de las carreteras de ese lugar.
Por razones de presupuesto, tienen que esperar el inicio del 2008 para reanudar el control.