Según las pesquisas, las tres personas fueron víctimas de una asalto perpetrado en las cercanías de El Mirador.
Los dos hombres eran distribuidores de golosinas, y retornaban de la aldea Uaxactún, Flores, mientras que la fémina había pedido jalón para llegar a San Benito.
Se presumen que los asaltantes huyeron con más de Q80 mil, producto de la venta de la mercadería.
En el lugar se localizaron más de 15 casquillos calibre 9 milímetros y una escopeta 12 milímetros.