En 295 municipios se realizan pocas pruebas de coronavirus

Las pruebas han incrementado en el último mes, pero el MSPAS aún no logra descentralizarlas a aquellos municipios alejados de las zonas urbanas.

Las pruebas de covid se han centralizado y de los 340 municipios, 295 no cuentan con pruebas suficientes. (Foto Prensa Libre: Juan Diego Gonález)
Las pruebas de covid se han centralizado y de los 340 municipios, 295 no cuentan con pruebas suficientes. (Foto Prensa Libre: Juan Diego Gonález)

El primer mes del año arrancó con un incremento en los casos de coronavirus a nivel nacional. En gran parte, porque los tamizajes aumentaron. Sin embargo, aún persisten 295 municipios que realizan una cantidad insuficiente de pruebas, lo que no permite conocer el estado real de la pandemia en dichos territorios.

El semáforo del coronavirus se propuso en julio como la herramienta que definiría el grado de apertura de cada uno de los 340 municipios de acuerdo con la evolución de la pandemia a nivel local.

Para ello, una de las variables que se mide es la cantidad de pruebas que se realizan en los municipios. La peor calificación la obtienen aquellos cuya tasa de tamizajes por mil habitantes es menor a 0.4.

La última actualización evidencia que hay 295 municipios que no superaron esta cifra. Destacan los municipios de Santa Lucía La Reforma, Totonicapán, y San Mateo Ixtatán, Huehuetenago, que reportan una tasa de 0.00 pruebas por mil habitantes.

Liz Parra asesora en emergencias en salud de la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) en Guatemala, cuenta que para la mayoría de los países de las Américas ha sido un reto el acceso a pruebas en áreas rurales.

“En Guatemala hemos visto los esfuerzos en ampliar la capacidad diagnostica de la red de laboratorios con equipos, insumos, pruebas, recursos humanos, la introducción temprana de pruebas de antígeno y el desarrollo de estrategias adicionales para garantizar mayor acceso y disponibilidad de pruebas, a la población a través de laboratorios móviles, que han permitido incrementar el número de pruebas”, dijo.

Sin embargo, descentralizar los tamizajes ha sido un reto para el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS) desde el inicio de la pandemia. En la actualización del 26 de diciembre al 7 de enero fueron 322 municipios los que no superaron la tasa de 0.4 pruebas por mil habitantes; del 11 al 24 de diciembre fueron 318 y del 27 de noviembre al 10 de diciembre, 318.

Las estadísticas muestran que la cantidad de municipios con baja cantidad de pruebas ha ido disminuyendo, aunque en la última actualización persistía el 86 por ciento de los municipios con una cantidad precaria de tamizajes.

 

Según el semáforo, los 22 departamentos del país tienen al menos un municipio en el que la tasa de pruebas por mil habitantes es menor a 0.4.

El número de pruebas más favorable que puede hacer un municipio, de acuerdo con los criterios del semáforo, es cuando la tasa de tamizajes es superior a 0.8 por mil habitantes. De momento solo hay ocho municipios que alcanzaron ese puntaje. Cinco de ellos se encuentran en Guatemala y el resto en Sacatepéquez, Retalhuleu, El Progreso y Quetzaltenango.

Lorena Gobern, jefa del Departamento de Epidemiología, dijo que podría observarse un incremento en los tamizajes durante febrero. “Y en marzo esperamos mantener intensificado el tamizaje”, respondió por medio de la oficina de comunicación.

A lo largo de la pandemia las autoridades de salud del MSPAS han atribuido la baja cantidad de pruebas en algunos servicios a que las personas tiene miedo de acudir a los servicios de salud y realizarse el tamizaje.

“Específicamente en el municipio de Chuarrancho -Guatemala-, hay muchas personas que tienen miedo de hacerse la prueba, y al igual sucede en Sololá, que también hay estigma y no quieren llegar a los servicios de salud”, respondió la ministra Amelia Flores en una entrevista concedida a Prensa Libre en diciembre pasado al ser consultada por la baja cantidad de pruebas.

Falta de coordinación

Guillermo Hegel, maestro en salud pública, considera son varias las razones por las cuales no se logra tamizar a la población en algunas zonas del país, especialmente las rurales.

En primer lugar, no en todo el país hay suficientes proveedores privados ofrezcan pruebas, a diferencia de la metrópoli donde varios laboratorios particulares lo hacen. “En áreas alejadas de realidades urbanas, la posibilidad de acceder a pruebas es baja, eso afecta considerablemente que gente se haga o no pruebas”, afirma.

Otro factor que incide es el hecho que algunas personas no perciben la gravedad de la pandemia. Para solucionar esto es necesario mejorar la coordinación entre municipalidades, el MSPAS y la sociedad civil, apunta Hegel.

“Conforme ha pasado el tiempo se ha bajado la guardia. Han surgido otras prioridades que se suman a la agenda, como el desempleo, la seguridad alimentaria o las tormentas de los últimos meses. Esto opaca el problema, pero la pandemia no se ha ido. Deben haber espacios a través de medios virtuales o presenciales, guardando las medidas de seguridad, donde se encuentre la sociedad civil, municipalidades y el MSPAS”, puntualiza Hegel.

Si mejorara la coordinación entre los distintos actores y se diera un manejo transparente de la información, podrían generarse, por ejemplo, mapas de calor que identifiquen las zonas dentro de los municipios en las que hay brotes de contagios. Sin embargo, dada la escasa cantidad de pruebas, en algunos municipios no se conoce el nivel de riesgo y ello impide tomar buenas decisiones, afirma Hegel.

A más pruebas, más casos

Jorge Luis Ranero, presidente del Colegio de Médicos de Guatemala, considera que hay una correlación entre el hecho de realizar más pruebas y el aumento de casos, sin dejar por un lado que el relajamiento de las medidas de precaución durante las fiestas de fin de año también provocó más contagios.

“Lamentablemente el número de pruebas siguen siendo cortas, hay determinados departamentos y ciudades donde casi no realizamos pruebas. En un inicio había un poco disponibilidad de tamizajes a nivel mundial, pero a medida que se fue incrementando la producción Guatemala tuvo más acceso a las pruebas. Sin embargo, al inicio era difícil conseguirlas”, afirmó

Desde un inicio, se discutía que había poca disponibilidad de pruebas a nivel mundial. A medida que se fue incrementando la producción, Guatemala tuvo más acceso a los tamizajes. Pero al inicio de la pandemia era difícil conseguirlas”, afirmó Ranero.