Según Pérez Leal aún existe riesgo de que la grieta detectada en el Cerro Alux en diciembre del año pasado siga creciendo y pueda provocar un derrumbe en el lugar, por lo que se trata de remover cualquier objeto que incremente el peligro.
Actualmente, en la zona de riesgo habitan seis familias que han regresado a sus viviendas por no poder seguir pagando renta y la municipalidad aún no los ubica en otros terrenos como lo había ofrecido.
Everilda López, una de las vecinas afectadas que vive en la colonia casi dehabitada, indica que pagó junto a su hija Q500 de alquiler por casi seis meses pero decidió regresar a su vivienda original luego de que no han podido ubicarse en los albergues habilitados por la municipalidad.
De acuerdo al jefe edil en un plazo de dos semanas se estará definiendo el lugar e iniciando la construcción de viviendas para poder asignarlas a las familias damnificadas.