Salud aún no define cuál será el presupuesto para atención del covid-19

Expertos en salud pública advierten que en el 2021 no bajará el nivel de contagios y es necesario considerarlo en el presupuesto del 2021.

El Hospital Temporal del Parque de la Industria se habilitó para atención de pacientes con coronavirus. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
El Hospital Temporal del Parque de la Industria se habilitó para atención de pacientes con coronavirus. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Las autoridades del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS) aún no aclaran cuál será el presupuesto destinado para la emergencia sanitaria el próximo año.  Aunque expertos en salud pública advierten que para la reorientación de gasto debe considerarse que la pandemia no está bajo control.

Luego del rechazo ciudadano a la forma en cómo se aprobó el presupuesto para el próximo año, la alianza oficialista en el Congreso decidió archivarlo, sin que el mismo fuera vetado por el presidente Alejandro Giammattei. La apuesta del Ejecutivo es que el presupuesto vigente aplique para el 2021 y que en enero se hagan modificaciones presupuestarias de acuerdo con las necesidades existentes.

Esto desencadena una serie de preguntas que de momento no tienen respuesta. Entre estas, cuál será el presupuesto que ocupará cada institución y, particularmente, de cuánto dinero dispondrá el MSPAS para atender la pandemia de la COVID-19.

En principio, en el presupuesto vigente el MSPAS tiene un techo presupuestario en el programa 94, que es para atención de la emergencia sanitaria, de Q1 mil 550 millones 122 mil 969. Este se financió, principalmente, con endeudamiento. A la fecha ya se invirtió el 57.15 por ciento, que equivale a Q886 millones 582 mil 308.

Las autoridades del MSPAS no definen si para el próximo año requerirán el mismo techo presupuestario para la atención de la covid-19 ni cómo se financiará.

“Es necesario esperar lo aprobado o improbado por el Congreso para saber con certeza (cuál será) la asignación 2021”, respondió la Unidad de Presupuesto del MSPAS vía la oficina de comunicación social.

Ronalth Ochaeta, asesor de la diputada Lucrecia Hernández Mack, advierte que la tasa de contagios no disminuirá en 2021 y eso hay que considerarlo en la reestructuración del presupuesto.

“Lo que se ve a nivel internacional es que hay un crecimiento exponencial de los contagios y la vacuna (en el caso de Guatemala) es una solución de largo plazo, no de corto”, dijo Ochaeta.

De tal cuenta, la cartera ministerial podría evaluar dos opciones. La primera es mantener el programa 94, o bien, suprimirlo y aumentar el techo presupuestario de las unidades ejecutoras para fortalecer la capacidad de respuesta ante la pandemia a nivel local. En ambos casos se debe considerar recurrir a deuda pública para tener recursos disponibles, apunta Ochaeta.

Además, un paso imprescindible es que la cartera de salud evalúe cuál fue este año la capacidad para ejecutar los recursos que tuvo cada área de salud, ya que no tendría sentido dotar de presupuesto a una unidad en específica si no tiene la aptitud para administrarlo, comentó Ochaeta.

Retos pendientes

Karin Slowing, experta en salud pública, comenta que, de acuerdo con las proyecciones que ha comunicado el MSPAS, el porcentaje de población que acceda a la vacuna contra el coronavirus podría ser del 20 por ciento.

Para poder asegurar una inmunidad en la población se debe cubrir un porcentaje superior al 70 por ciento, dice Slowing. Eso quiere decir que continuarán los contagios y será necesario reforzar la capacidad de testeo y rastreo de casos, afirma la entrevistada.

“Estos retos se arrastrarán uno o dos años, hasta que la vacuna llegue a cubrir a las poblacionales que se necesitan. Esto tiene profundas implicaciones en presupuesto para el 2021, y lo que presupuestaron para vacuna es insuficiente”, dijo Slowing.

Modificaciones

Álvaro González-Ricci, ministro de finanzas, dijo que al no aprobarse el presupuesto para 2021 aplicará el vigente que es de Q107 mil 760 millones 721 mil 039, debido a las ampliaciones por la pandemia.

A través de las reuniones que mantienen con diversos sectores, se propondrán las modificaciones presupuestarias al Congreso el próximo año, explicó González-Ricci.

Respecto a los fondos que se obtuvieron mediante préstamos y cuyo uso en los decretos se destinó para el covid-19, solo podrán utilizarse en esa área, a menos que el Congreso autorice reorientarlos, informó el ministro.

En diciembre se podría tener listo el documento con las modificaciones y el próximo año se presentaría la Congreso de la República para que siga su trámite como una iniciativa de ley ordinaria.