Casi todos los sitios arqueológicos han sufrido saqueo, dicen expertos

Durante el desarrollo del XXVII Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala que se celebra desde el pasado 22 de julio expertos discuten medidas para prevenir y erradicar los saqueos de sitios arqueológicos.

Cuenca del Mirador. (Foto Prensa Libre: Archivo)
Cuenca del Mirador. (Foto Prensa Libre: Archivo)

CIUDAD DE GUATEMALA – El director del Patrimonio Cultural, Óscar Mora, dio a conocer que en el país hay más de cuatro mil sitios arqueológicos, casi en su totalidad han sido saqueados, aunque no se cuenta con estadísticas de ello.

Richard Hansen, director arqueológico de la cuenca El Mirador, indicó que en el sitio a su cargo se llevan a cabo 13 mil excavaciones y pese a que se han encontrado evidencias de saqueo, es imposible determinar cuantas piezas se han perdido.

Hansen propone declarar la cuenca como una zona silvestre, lo que significa que no se haga carretera para llegar allí, eso provocaría que la población, en lugar de obtener dinero vendiendo el patrimonio, lo obtenga vendiendo comida, alquiler de mulas o habitaciones para los turistas, ya que para llegar a ese sitio se requiere de varios días de caminata desde la aldea Carmelitas, San Andrés, Petén.

Los expertos coinciden en que los saqueadores son originarios de las aldeas cercanas a los sitios arqueológicos.

 El subjefe del Atlas Arqueológico de Guatemala, Jorge Chocón, indicó que alrededor de 500 kilómetros cuadrados del Parque Nacional Tikal, se han registrado saqueos; además, se da la depredación de maderas preciosas como caoba y cedro.

Expertos consideran que el trasiego de piezas afecta principalmente las investigaciones arqueológicas, ya que aunque se recuperen se pierde la información que su ubicación y posición proveían.

Se cree que el saqueo más fuerte se dio en la década de los 1970, cuando se movían cerca de US$13 millones (Q104 millones) al año para trasladar los objetos.

En marzo de este año la casa de subastas Sothebys, en Francia, subastó un lote de 300 piezas precolombinas, procedentes de México, Centroamérica y América del Sur. Guatemala reclamó la devolución de 13 de ellas.