“Significa que estos documentos nunca podrían conocerse. Lo anterior representa para el país un serio obstáculo en materia de protección de los derechos humanos en general y el derecho a la información pública”, dijo Gaitán.
El presidente Otto Pérez Molina explicó que antes de emitir una opinión acerca de las reformas que se solicitan las estudiaría porque desconocía su contenido.
Niegan impacto
El vocero del Ejército, Rony Urízar, indicó que las reformas no fueron planteadas por el Ministerio de la Defensa, pero que se solicita declarar cualquier documento militar o diplomático como confidencial, y no que quede bajo reserva, como está en la normativa.
Las modificaciones, según Urízar, no implican que los archivos militares entre 1954 y 1996 no se puedan consultar, ya que están desclasificados.
El diputado oficiliasta Oliverio García Rodas señaló que las reformas no tienen efecto retroactivo y son de beneficio, ya que sólo el presidente, a petición del ministro de la Defensa, podrá clasificar la información. “Ya no quedará a criterio del jefe de la cartera”, explicó.