Posteriormente, los restos de Manresa fueron llevados en hombros por los pasillos del templo e inhumados en una de las criptas de la capilla de la Virgen de Rosario, de la Catedral.
Ejemplo de fe
Rodolfo Colominas, párroco de la iglesia La Merced, dijo que Manresa representó para la Iglesia un ejemplo de fe, por lo que fue admirado durante sus 54 años de obispo y 62 de ejercer el ministerio sacerdotal.
Gerardo Manresa, sobrino del religioso, manifestó que su familia está agradecida con el pueblo de Quetzaltenango, ya que las muestras de aprecio hacia su tío son incalculables.
Agregó que fue un hombre entregado a Dios, ya que la mayor parte de su vida estuvo relacionada con la Iglesia Católica.
Asistentes al sepelio lamentaron el deceso del obispo, y para despedirlo entonaron cantos religiosos.