El documento establece un aumento de 9% para los asalariados no agrícolas y 8% para los trabajadores del agro; esa acción deja descontentos tanto a empleados como a empleadores.
Sin embargo, a partir de enero próximo el pago diario para los trabajadores no agrícolas se elevará de Q27 diarios a Q30.
Por su parte, el jornal o salario diario para los laborantes agrícolas se incrementará de Q25.08 a Q27.50.
Este es el tercer aumento salarial decretado por el gobierno del Frente Republicano Guatemalteco, FRG, durante dos años de administración.
Las razones
De acuerdo con Reyes López, la medida fue tomada de común acuerdo con el presidente, Alfonso Portillo, después de evaluar el comportamiento de la inflación en el país, que aumentó en 5.1%.
?Yo conversé con el presidente Portillo antes de irse, y quedamos con parámetros de común acuerdo claros?, aseveró.
El funcionario reconoció que hay una crisis mundial, pero justificó el aumento con que los trabajadores tienen necesidades.
El mandatario en funciones criticó el hecho de que todos los bienes se comercialicen en dólares, y recalcó que el salario sigue siendo en quetzales.
Reyes López indicó que también se decretó un aumento para las personas que trabajan a destajo, aunque en ese tema no entró en mayores detalles.
Nadie está contento
El anuncio del aumento salarial bajó el ánimo de los trabajadores, quienes manifestaron que esperaban algo más; por su parte, los empresarios se molestaron, porque aseguran que no hay condiciones económicas para otorgar otro aumento.
Nery Barrios, de la Unidad de Acción Sindical y Popular, UASP, señaló que el aumento decretado no satisface las demandas de la clase trabajadora.
Informó que sostendrán reuniones con diferentes grupos, para ver qué medidas podrían tomar para rechazar el aumento.
?Planteábamos que se incrementara el salario en 90%, para que se indexaran los salarios, porque los empresarios ya lo hicieron con los precios?, agregó.
Por aparte, Roberto Castañeda, presidente de la Cámara del Agro, consideró que la medida solamente provocará más desempleo y crisis.
El empresario lamentó que no se hubiera tomando en cuenta el acuerdo al que habían llegado trabajadores y patronos del agro, respecto de aumentar el salario el próximo año, pero en dos etapas.
Ministro, desinformado
La firma del acuerdo de aumento al salario mínimo se produjo ayer después de una reunión entre el presidente en funciones y representantes de algunos grupos de trabajadores.
En esa sesión también participó el ministro de Trabajo, Juan Francisco Alfaro, quien retornó a su despacho con la idea de que el incremento salarial todavía no era no hecho.
Al término de la cita, los sindicalistas participantes manifestaron que Reyes López les había informado que el acuerdo respectivo ya estaba redactado, por lo que esperaban su publicación en breve.
No obstante, cuando Alfaro abandonó el lugar, al cuestionarlo acerca del tema, visiblemente molesto dijo: ?Eso no significa nada, porque la decisión política es la que cuenta; no sabemos de cuánto será el aumento o si lo habrá; el hecho de que exista una redacción no significa que haya una decisión tomada?.
Luego de esto, el ministro retornó a su despacho, aparentemente sin saber que cinco minutos después el secretario general de la Presidencia, Luis Mijangos, llegó a casa vicepresidencial para recoger el acuerdo firmado, para ser enviado al Diario de Centro América para su publicación.
Cacif: ?Habrá desempleo?
El sector privado organizado en el Comité Coordinador de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras, Cacif, rechazó el acuerdo de aumento al salario mínimo firmado ayer por el presidente en funciones, Juan Francisco Reyes.
Felipe Bosch, presidente del Cacif, dijo que esta es una medida errada por parte de las autoridades, que por querer castigar al empresariado terminarán por afectar a todos los guatemaltecos, ya que ?habrá más desempleo?.
?Con esto, lejos de reactivar la economía, se complicará más la crisis económica en la que estamos?, agregó.
Bosch lamentó que las autoridades no tomaran en cuenta el ?consenso histórico? al que llegaron este año trabajadores y patronos agrícolas, de incrementar el salario mínimo en 5 por ciento en enero y un porcentaje igual después de la cosecha.
?Vemos que no se toman en cuenta los acuerdos entre las partes interesadas, y una vez más se entra en un desgaste, pudiendo evitarlo?, señaló.