Guatemala

Preocupa a autoridades puentes sin vigilancia en frontera con México

A cada extremo de un elevado tramo del muro fronterizo en Texas, construido a un costo de 2.400 millones de dólares para impedir el cruce de indocumentados hacia Estados Unidos, hay dos puentes peatonales metálicos que permiten el libre paso desde México.

En esta fotografía del 4 de agosto del 2010 se muestra un puente peatonal sobre el río Bravo cerca de Acala, Texas, que conecta a Estados Unidos con México y que es usado con frecuencia por quienes cruzan la frontera de manera ilegal. (Foto Prensa Libre:Alicia A. Caldwell / AP)

En esta fotografía del 4 de agosto del 2010 se muestra un puente peatonal sobre el río Bravo cerca de Acala, Texas, que conecta a Estados Unidos con México y que es usado con frecuencia por quienes cruzan la frontera de manera ilegal. (Foto Prensa Libre:Alicia A. Caldwell / AP)

Los puentes, que podrían fácilmente permitir el paso de indocumentados y de contrabandistas sobre el río Bravo sin siquiera mojarse, parecen estar ahí debido a un tecnicismo federal. Aunque cualquiera podría llamarlos puentes, el grupo de trabajo conjunto de Estados Unidos y México que es su propietario los llama de otra manera.

“En un sentido técnico, no es un puente, es una estructura de control de gradiente”, dijo Sally Spener, vocera de la Comisión Internacional de Límites y Aguas, que mantiene la integridad de los 1.930 kilómetros (1.200 millas) de frontera ribereña entre Estados Unidos y México. Las estructuras bajo el puente ayudan a evitar cambios en el curso del río, y por ende, en la frontera.

Spener dijo que el río fue rectificado hace años para estabilizar e impedir una modificación de su curso al aumentar el caudal. Sin esas estructuras, que también ayudan al flujo de agua, se erosionarían las márgenes y degradarían los hábitat naturales.

Como sea que las llamen, hay huellas de pasos sobre ellas, lo que indica que se las usa como cruces hacia Estados Unidos.

Tras una reunión el jueves con los comisarios de policía del Valle del Río Grande, el gobernador de Texas, Rick Perry, dijo que la noticia de los puentes peatonales sin vigilancia no le sorprendía.

“Esta es una frontera larga”, dijo Perry. “Ha sido desalentador ver que hay algo tan obvio (como los puentes) y que el gobierno no se ha encargado de ello”.

La noticia de que una sección del muro fronterizo está ubicada entre dos puentes peatonales llega en un momento de alarma creciente en la frontera entre Estados Unidos y México a medida que la lucha militar contra los carteles de las drogas en el norte mexicano continúa sin tregua.

El presidente Barack Obama ordenó el traslado de miles de soldados de la Guardia Nacional a la frontera, pero Perry ha insistido en que el gobierno federal no hace lo suficiente para mantener a los estadounidenses seguros y a los indocumentados fuera de Estados Unidos.

Se desconoce con qué frecuencia se usa el puente, pero es común ver a personas del lado mexicano en la zona.

Cualquier cambio a las estructuras, dijo Spener, tendría que ser aprobado por funcionarios de ambos países. Y nadie ha pedido apostar efectivos de seguridad en los puentes o quitarlos, agregó.

“Si gastamos tanto dinero en una valla, ¿por qué no destinamos una parte en eliminarlos (los puentes), eliminando un fácil acceso en un lugar que no es un paso aduanero?”, comentó Don Reay, director general de la Coalición de Alguaciles fronterizos de Texas.

Los puentes peatonales fueron construidos en la década de 1930 como parte de un tratado con México, dijo Spener.

En una visita reciente a un puente al oeste de la valla, cerca de Acala, el supervisor de las Operaciones Especiales de la Patrulla Fronteriza, Ramiro Cordero, descubrió la huella fresca de un zapato de un adulto en la arena al pie del puente, con dirección a Estados Unidos.

En una gira realizada en marzo por la frontera con agentes del departamento de policía del condado de Hudspeth, los periodistas de The Associated Press llegaron al puente momentos después de haberlo usado un hombre con una bicicleta para cruzar el río procedente de México. Esa persona, que dijo a las autoridades que sólo intentaba pescar desde la margen norte del río, fue detenida rápidamente.

“Si podemos hacerlo, también pueden los carteles de la droga con cargamentos de narcóticos de todo tipo”, dijo el teniente de la policía del condado de Hudspeth, Robert Wilson. “Incluso un terrorista podría pasar por aquí con armas de destrucción masiva, entrar en Estados Unidos, enfilar por la carretera interestatal y desaparecer en poco tiempo”.

“Tuvo sentido para controlar las inundaciones cuando los construyó la comisión de fronteras”, dijo Wilson. “Ahora, con el progreso de la tecnología, es estúpido que no haya controles acá”.

Cordero insistió que los agentes que patrullan la zona vigilan los puentes y otras áreas de fácil tránsito a pie o en vehículos. Agregó que hay además numerosos sensores enterrados en torno a los puentes que alertan a los agentes del tránsito.

Cordero dijo no estar al tanto de pedido alguno por parte de la Patrulla Fronteriza o el Departamento de Seguridad Nacional para sellar el cruce, aunque admitió la conveniencia de incrementar la seguridad en ese punto.

“Obviamente, aquí es donde la tecnología y la experiencia pueden rendir fruto”, dijo Cordero. “¿Debemos prestar más atención aquí? Sí, porque en cuestión de segundos pueden entrar”.

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