Justicia

Mujeres se animan más a denunciar la violencia

El delito de violencia contra la mujer ha tomado notoriedad, al ocupar el primer lugar de las denuncias que se reciben en las entidades de justicia.

Por Geldi Muñoz PAlala

La forma más común de violencia contra la mujer es la física. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
La forma más común de violencia contra la mujer es la física. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Según informes de labores del Ministerio Público (MP), en el 2009 recibieron 34 mil 526 denuncias de violencia contra la mujer y en el 2015 se registraron 56 mil 704.

Los reportes de administración de la fiscal General, Thelma Aldana, señalan que durante el primer año de gestión —2014 a 2015— se recibieron 48 mil 727 denuncias, y en el segundo —del 1 de abril del 2015 al 31 de mayo último— van 45 mil 388.

El Instituto de la Defensa Pública Penal (IDPP) atendió tres mil 672 casos de violencia contra la mujer el año pasado, en tanto que la Unidad de Casos Leves de Violencia contra la Mujer, en la sede central de esa institución, atendió 754 casos y hasta mediados de mayo último se reportaron 309.

En el 2008, en el IDPP el 90% de los delitos correspondían a posesión —de droga— para el consumo, en tanto que los casos por violencia contra la mujer no aparecían entre los más recurrentes.

En los dos años de administración de Aldana, el MP reporta tres mil 322 sentencias, y entre 2010 y 2013 hubo dos mil 931.

Avances

Heydi Estrada, subdirectora del IDDP, refirió que hace 10 años los delitos que más se atendían era portación ilegal de arma de fuego y posesión para el consumo.

“Ahorita el delito de violencia contra la mujer es uno de los más denunciados. Primero porque las mujeres ya tienen más el empoderamiento de acudir a la Policía, al sistema de justicia. Antes se quedaban calladas, no denunciaban”, refirió Estrada.

Resaltó que la Policía tiene más capacidad de atender estos delitos y existe más sensibilidad, ya que antes los agentes decían que eran cosas de mujer y esposo y no intervenían, pero ahora han sido capacitados en temas de género y también existen juzgados especializados.

Nidya Arévalo de Corzantes, directora del IDPP, destacó el papel que ha jugado el MP al crear una unidad especializada con atención integral. “Comienza a llevar esos casos al sistema y allí es donde vemos las estadísticas altas de denuncias”, afirmó.

El pasado 8 de marzo, el MP implementó en la Fiscalía de Sección de la Mujer el Centro de Llamadas de Emergencia para Víctimas de violencia en su manifestación física, y el botón de pánico, para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra ese género.

Fenómeno Cultural

Arévalo explicó que la forma más común de violencia contra la mujer es la física, porque los golpes marcan el cuerpo, pero muchas sufren violencia psicológica, que es difícil de ver y requiere atención de especialistas.

Subrayó que el femicidio es la expresión más violenta de este delito y que afecta tanto a mujeres pobres como adineradas o profesionales, pues no distingue estrato social.

Giovana Lemus, coordinadora del Grupo Guatemalteco de Mujeres, señaló que es importante conocer los derechos humanos y la legislación que protege la desnaturalización de la violencia contra las mujeres, lo cual se puede lograr por varias vías, como el conocimiento del problema, campañas, sensibilización, cumplimiento de la ley, justicia y reparación digna, operadores de justicia con conocimiento especializado e instituciones coordinadas y fortalecidas.

En varias ocasiones, Aldana ha abordado el tema y la necesidad de romper esa cultura de violencia. Recientemente señaló la importancia de que el Ministerio de Educación forme a los niños para la no violencia.

Requiere educación

María Isabel Grijalva, asesora de la Colectiva para la Defensa de los Derechos de las Mujeres en Guatemala (Codefem), señaló que, pese a que existe más cultura de denuncia, persiste el miedo, porque al sistema de justicia llegan pocos casos y de estos son menos las sentencias.

Agregó que el sistema ha regresado en algunos casos a la figura de reconciliación, pero eso no garantiza que no se repita la violencia.

“Como son miles las denuncias, me imagino, y como todas las instituciones no están preparadas para recibir la avalancha de denuncias y las cárceles tampoco”, aseveró.

Grijalva recordó que es necesario erradicar la cultura de violencia contra la mujer porque aun con los juzgados de Femicidio existe una resistencia a los esfuerzos que se hacen al respecto.

Lamentó que se le atribuya a la mujer la culpa de la violencia y resaltó que es necesario educar a la niñez, juventud y familia, en especial para cambiar la idea que se forma en el hombre como abusador, pues incluso este se llega a oprimir a sí mismo.