El pueblo católico de aquella ciudad se reunió en la Catedral de los Altos para participar de una misa de cuerpo presente, y posteriormente fue la inhumación en el mismo templo.
Manresa es recordado como un obispo que trabajó por la formación de hombres y mujeres jóvenes, cuyo esfuerzo permitió la fundación de la Universidad Rafael Landívar en Quetzaltenango.
Los restos del religioso fueron velados la mañana de ayer en la capital y durante la tarde fueron trasladados a Xela.