De acuerdo con Guillermo Kruck, de la Asociación de Importadores de Vehículos, se pagan alrededor de Q35 mil al día por el uso de las rampas, para una revisión aduanera que podría efectuarse sin necesidad de colocar allí los automotores.
“Existe corrupción en la portuaria y nos está afectando a los importadores de vehículos usados, y se generan grandes ganancias para quienes controlan las rampas, y a nosotros nos genera doble tributación”, afirmó Kruck.
Según Lainfiesta, el uso de rampas ha sido por disposición de la SAT, mientras que el jefe de esta entidad, Carlos Muñoz, dijo que no tenía conocimiento de ello y explicó que únicamente les compete la vista aduanera que se efectúa sin percibir ingresos adicionales por el uso de las rampas.
Espacios
6 rampas están en uso en la Portuaria Quetzal.