Luego de tres semanas de solicitar audiencia, Mario Torres, ministro de Educación, recibió ayer a los trabajadores en su despacho.
Estos iban acompañados de Clodomiro de León, presidente de la Comisión de Educación del Congreso, y representantes de la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado.
El funcionario reconoció que hacía falta su firma para el pago de sueldos atrasados, la cual ya plasmó. Ahora está pendiente la firma del presidente, Alfonso Portillo.
?Esperamos que en la primera semana de diciembre los maestros puedan cobrar sus cheques y, por supuesto, comer su tamal para Navidad?, dijo.