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Guatemala ve inminente la independencia de Belice

El conflicto territorial con Belice es un tema sin concluir para Guatemala; la disputa legal con esta ex colonia inglesa data de finales del siglo XIX.

Por Por: Hemeroteca PL

Portada de Prensa Libre del 29/05/1981, con la postura oficial de Belice. (Foto: Hemeroteca PL)
Portada de Prensa Libre del 29/05/1981, con la postura oficial de Belice. (Foto: Hemeroteca PL)

En 1783, la corona española concedió a la corona inglesa parte de sus territorios en lo que actualmente se conoce como Belice.

Este fue un negocio entre coronas en el cual se permitía a Inglaterra cortar el palo de tinte en un área de 4,802 km2, del río Hondo al río Belice.

Tres años más tarde, en 1786 se concreta la segunda concesión, y se agregan al área anterior 1,883 km2, del río Belice al río Sibún.

Con la independencia de 1821 Guatemala hereda las concesiones otorgadas a Inglaterra.

Y a pesar que ambas concesiones no otorgaban a Inglaterra soberanía sobre estos territorios, el mar territorial ni la plataforma continental. Para 1842 los ingleses habían invadido el resto del territorio, que no estaba demarcado en las dos concesiones.

29/11/1978. Mapa de Belice publicado en Prensa Libre, con las concesiones de 1783 y 1786. (Foto: Hemeroteca PL)
29/11/1978. Mapa de Belice publicado en Prensa Libre, con las concesiones de 1783 y 1786. (Foto: Hemeroteca PL)


Para agravar, nadie defendió el límite poniente de Belice permitiendo que los ingleses se adueñaran de ese territorio de 4,600 kilometros aproximadamente adicionales. Y tampoco se reclamaron las islas que quedaban fuera de las concesiones.

Negociaciones

En 1859, Guatemala e Inglaterra firman el tratado Aycinena-Wyke, en el cual Guatemala le concedía a Inglaterra el territorio comprendido entre los ríos Sibún y Sarstún.

A cambio, Inglaterra se comprometío a construir una carretera que conectaría la costa atlántica con la capital de Guatemala. Esa obra nunca se llevó a cabo.

Tras varias protestas de Guatemala por el incumplimiento de los compromisos y acuerdos por parte Inglaterra, se firmaron otros convenios en 1863 y 1937, pero sin éxito.

Fernando Romeo Lucas García, Presidente de Guatemala 1978-1982. (Foto: Hemeroteca PL)
Fernando Romeo Lucas García, Presidente de Guatemala 1978-1982. (Foto: Hemeroteca PL)


Acepta separación

Con la firma de las Bases de Entendimiento, en 1981, Guatemala tendría que aceptar la independencia de Belice. Por lo que el 28 de mayo de 1981, el entonces presidente Romeo Lucas García anunció que la emancipación de ese territorio era inevitable.

Los periodistas preguntaron al presidente Lucas si la constitución de la república llevaría algunas reformas en el caso que la comisión guatemalteca que participó en las negociaciones llegara ya con un tratado derivado de las bases para dar en definitiva la independencia a Belice.

Lucas recordó que tras la enmancipación del territorio mencionada estaba el apoyo de la Organización de las Naciones Unidas y de la Organización de Estados Americanos, las cuales habían pedido a Inglaterra que permitiera a Belice convertirse en nueva nación.

Afirmó que si Gran Bretaña estaba dispuesta a permitirlo, Guatemala no podía hacer nada para evitarlo.

Sin embargo, deseaba que en esas circunstancias se hicieran valer los derechos históricos y geográficos del pueblo y Gobierno de Guatemala.

28/12/1981. Rótulo de Bienvenida a Belice desde Melchor de Mencos, Petén. (Foto: Hemeroteca PL)
28/12/1981. Rótulo de Bienvenida a Belice desde Melchor de Mencos, Petén. (Foto: Hemeroteca PL)


"En cuanto a reformas a la constitución de la república a un referéndum, es el Congreso el organismo más indicado para dictaminar sobre el particular, para nosostros en todo caso, es mejor tener vecinos amistosos que entrar en guerra", concluyó el mandatario.

Finalmente, Belice se declaró independiente el 21 de septiembre de 1981. Guatemala reconoció el derecho del pueblo beliceño a su autodeterminación, sin renunciar a las negociaciones para hallar una solución al diferendo territorial.

En 2008 se firmó el Acuerdo Especial para someter el Reclamo Territorial, Insular y Marítimo a la Corte Internacional de Justicia, pero para que ese proceso se lleve a cabo es necesario hacer una consulta popular en ambos países, la cual sigue pendiente.