Era una hazaña casi imposible. Los programas espaciales, en los cuales habían competido Rusia y Estados Unidos se disputaban la primacía de ser los primeros en ir más allá de la capa atmosférica.
Sin embargo, dos norteamericanos, un civil y un militar, descendieron de la cápsula del Apolo XI y exploraron durante dos dos horas la superficie lunar. Era el domingo 20 de julio de 1969.
Abajo, en la Tierra, miles de personas vieron con asombro y estupor lo que para la ciencia fue un salto cuántico, enorme, en la conquista del espacio.
Los programas espaciales no se detendrían nunca más.
Prensa Libre publicó el 21 de julio de aquel año que Neil Armstrong y el coronel Edwin Aldrin, ambos estadounidenses, caminaron durante dos horas en la superficie lunar y luego regresaron a su nave, en la madrugada del lunes.
Al descender plantaron la bandera de EE. UU. en el suelo y emitieron el saludo militar.
Estaban a 400 mil km de la Tierra.
El primero en pisar la Luna fue Armstrong, de 38 años. Su pie tocó la superficie a las 21.56 horas y permaneció fuera de la nave por dos horas y 14 minutos. En ese momento dijo la mítica frase que quedó para la posteridad: “Este es un pequeño paso para el hombre, un salto gigantesco para la humanidad”.
“Hermoso, hermoso, hermoso… una magnífica desolación”, dijo Aldrin con voz entrecortada al referirse al paisaje lunar.
Richard Nixon, quien siguió paso a paso el alunizaje, dijo, al comunicarse con ambos astronautas: “Este tiene que ser el llamado telefónico más histórico de todos los tiempos… no puedo expresarles cuán orgulloso estoy”.
La corta conversación fue hecha desde el “Mar de la Tranquilidad”, un paisaje lunar eclipsante y a la vez tranquilizador por el inmenso silencio y la soledad reinantes.
Armstrong describió la superficie del satélite como “polvorienta”, suave y delicada a los pasos de sus pisadas. De hecho, esa huella quedaría grabada en fotografías, sellos postales y hasta recuerdos de viaje.
Reacciones en Guatemala
El ministro de relaciones exteriores, doctor Alberto Fuentes Mohr, expresó sobre la hazaña lunar: “El gobierno se siente solidario con el resto de la humanidad que celebra este acontecimiento maravilloso”.
A las 14 horas y 19 minutos del domingo, se recibió en Guatemala la señal radial de que la nave lunar Aguila se había posado en la superficie lunar. La señal fue recibida por las emisoras locales en retransmisión especial de La Voz de América, desde el centro especial de Houston, Texas, escuchándose claramente las voces de los astronautas desde el satélite.
Numerosos estudiantes quetzaltecos que no tuvieron una buena señal por medio de la televisión en aquella ciudad, durante la transmisión del mediodía, decidieron venirse a la capital. Muchos de ellos fueron llevados al Instituto Guatemalteco Americano, donde pudieron apreciar la caminata lunar. Gentes de todas las clases sociales de diferentes niveles intelectuales, hablaron ese día exclusivamente de la conquista lunar y celebraron la gran proeza de Armstrong y compañeros.
Imagenes de la transmisión realizada desde la Luna el 20 de julio de 1969. (Video: Youtube)