Prensa Libre: 66 años cerca del arte y la cultura nacional

De la corriente soviética a la vanguardista. Seis décadas y media de difusión y apoyo al desarrollo intelectual.

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Presentación del Cuarteto Asturias en las instalaciones de Prensa Libre el 29/4/2016. (Foto: Hemeroteca PL)
Presentación del Cuarteto Asturias en las instalaciones de Prensa Libre el 29/4/2016. (Foto: Hemeroteca PL)

Las diferentes manifestaciones arti?sticas siempre han estado presentes en la sociedad guatemalteca, en ciertas e?pocas con poco apoyo, y en otras, marcadas por un gran aprecio. Desde 1951, Prensa Libre ha divulgado al respecto informacio?n actual e histo?rica.

A finales de la primera parte del siglo XX, la cultura de Guatemala estaba influida por las tendencias sovie?ticas, con una expresio?n de “realismo socialista”, como lo define el historiador Luis Luja?n Mun?oz en la Historia General de Guatemala.

El cambio de la concepcio?n arti?stica del pai?s se dio poco a poco, “cuando los sectores medios y altos se permearon de nuevas corrientes del arte, sobre todo despue?s de que se condenara el estalinismo y las nuevas posturas del eurocomunismo”, consigna el citado documento.

A partir de 1945 se abrieron nuevas oportunidades de formacio?n profesional, pues hasta ese momento no habi?a carreras a nivel superior en las artes pla?sticas y en la mu?sica.

En tanto, en las letras, lo que haci?an los escritores era involucrarse en actividades afines a sus inquietudes. Por eso, reconocidos personajes como Miguel A?ngel Asturias, Flavio Herrera, Mario Monteforte Toledo o Jose? Herna?ndez Cobos estudiaron Derecho.

Titular de Prensa Libre del 11 de diciembre de 1967 anunciando el Premio Nobel de Literatura concedido a Miguel Ángel Asturias. (Foto: Hemeroteca PL)
Asi? la situacio?n, era frecuente que el ejercicio profesional se compartiera con la creacio?n literaria. De hecho, esa situacio?n no ha cambiado tanto en los u?ltimos tiempos, ya que, de acuerdo con Luja?n Mun?oz, todavi?a existen combinaciones de literato-periodista-diploma?tico, mu?sico-docente y bibiotecario-literato, o bien han proliferado los artistas dedicados a la publicidad o los escritores que ejercen la labor periodi?stica.

Florecimiento arti?stico

Desde sus inicios, Prensa Libre ha contribuido a difundir las actividades arti?sticas y culturales del pai?s. Conviene que nos remontemos unos an?os antes de su fundacio?n, para darle un vistazo al clima poli?tico y cultural en el cual se desarrollo?.

Con el gobierno de Juan Jose? Are?valo Bermejo (1945-1951) vino el florecimiento y el apoyo a la cultura. Antes de su ascensio?n al poder hubo numerosos movimientos poli?ticos convulsos que afectaron sensiblemente a las bellas artes. Por ejemplo, el re?gimen de Jorge Ubico (1931-1944) fue notorio por su escaso apoyo a la cultura local.

En contraste, con Are?valo Bermejo hubo mejoras en los presupuestos para las instituciones culturales, y becas para estudiar en el extranjero. Asimismo, se fundo? la Editorial del Ministerio de Educacio?n, el Coro y el Ballet de Guatemala, y se le ofrecio? un enorme impulso a la Orquesta Sinfo?nica Nacional.

Ese apoyo, sin embargo, se estanco? en 1954, pues los nuevos gobernantes demostraron poco intere?s por la cultura. Por eso solo se organizaban espora?dicos festivales y concursos arti?sticos y literarios. Tambie?n aparecieron instituciones pu?blicas como el Banco de Guatemala, el cual invirtio? en la cultura, aunque con ciertos li?mites y con fines particulares.

El rescate de la historia y el patrimonio olvidado ha sido el aporte de Prensa Libre a la cultura nacional. (Foto: Hemeroteca PL)
Otras de las fechas importantes para el despegue cultural fue 1960, cuando las artes pasaron del modelo del “realismo socialista” a la ampliacio?n de las escuelas en las diferentes expresiones culturales.

En cuanto a las subastas de arte, empezaron en 1965, cuando se instauro? el evento Juannio, a beneficio del Instituto Neurolo?gico de Guatemala.

Con el tiempo surgieron instituciones de estudio y coleccionismo de produccio?n artesanal, como el Museo Nacional de Artes y Artesani?as Folklo?ricas, de la Universidad de San Carlos (Usac), en 1967; el Museo Ixchel del Traje Indi?gena (1973), perteneciente a la Universidad Francisco Marroqui?n, y el Subcentro Regional de Artesani?as, una institucio?n regional abierta en 1976 por la Organizacio?n de Estados Americanos.

Medios impresos

Muchas publicaciones culturales surgieron a partir de la segunda mitad del siglo XX. Antes, esa funcio?n la ejerci?an los perio?dicos, principalmente. Destacaba El Imparcial, cuya pa?gina literaria, a cargo de Ce?sar Bran?as, reproduci?a los escritos tanto reconocidos escritores como noveles.

Entre 1945 y 1954 destaco? la Revista de Guatemala, impulsada por Luis Cardoza y Arago?n, la cual desaparecio? ma?s tarde. Otras revistas importantes fueron Universidad de San Carlos, fundada en 1945, con tiraje trimestral, que paso? a ser anual desde 1970 y que se mantuvo hasta 1984; Salo?n 13 (1960-1963), publicada por el Instituto Guatemalteco Americano; Alero, de la Usac (1970-1980); Cuadernos Universitarios (1979-1980), que perteneci?a a la Facultad de Ciencias Juri?dicas y
Sociales de la Usac; y la Revista de la Universidad de San Carlos (1988 a la actualidad).

Universidades privadas y entidades culturales independientes tambie?n lograron publicaciones de impacto. En 1953 comenzo? a circular en el pai?s la revista internacional Life en Espan?ol, que publicaba fotografi?as de alta calidad.

Prensa Libre, sin duda, ha contribuido en la divulgacio?n de la cultura de Guatemala. En sus primeras ediciones inclui?a relatos como Historias en siete di?as o cuentos sabatinos, los cuales gozaban de gran aceptacio?n entre los lectores.

En la de?cada de 1960, Prensa Libre destaco? la noticia de la muerte del novelista Ernest Hemingway.

Detalle de la Revista Hablemos del 9 de julio de 1961. (Foto: Hemeroteca PL)
Para esa e?poca se insertaba tambie?n, en este diario, una revista dominical, Hablemos Magazine, con secciones de moda, fara?ndula o la biografi?a de algu?n personaje histo?rico.

En dicha de?cada se empezaron a divulgar ma?s actividades arti?sticas, como cuando se anuncio? la visita del Ballet Real Dane?s, cuya presentacio?n se llevo? a cabo en el teatro Capitol (julio de 1961). Aparte, haci?a su aparicio?n la seccio?n “cultural y arti?stica” a mediados de esa de?cada.

Para los an?os de 1970 se percibi?a una enorme preferencia por el teatro y el ballet, segu?n se comprobo? durante la celebracio?n del IV Festival de Cultura de Antigua (mayo de 1971). Al respecto, la columna Vox Populi, de Prensa Libre, hizo una dura cri?tica: “No se dan facilidades al pueblo para que se aprecien las manifestaciones culturales”, pues dicho festival teni?a precios elevados para la mayor parte de la poblacio?n, y por eso solo podi?an asistir “reducidos grupos popof…”

En la de?cada de 1980, Prensa Libre dio uno de los pasos ma?s significativos para la divulgacio?n de la cultura guatemalteca, cuando publico? la primera edicio?n del suplemento Domingo (10 de agosto de 1980), con el lema “Revista para la familia”. El primer titular fue “Orqui?deas: sorprendentes flores de Guatemala”, un reportaje a cargo del periodista Mario Antonio Sandoval, con fotografi?as de Alberto Behar y Otto Tinschert.

El suplemento logro? tal aceptacio?n que evoluciono? tanto en su nombre como en su taman?o y contenido. Por un tiempo se llamo? Revista Domingo —que durante la segunda parte de la de?cada de 1990 cambio? a un formato ma?s pequen?o en papel perio?dico— y, a partir del 11 de julio del 2004, paso? a ser Revista D, con reportajes, entrevistas, cro?nicas y columnas de opinio?n dedicados a la bellas artes, sociedad, ciencia, tecnologi?a, fara?ndula y viajes, entre otros temas.

Murales de Carlos Mérida en el Centro Cívico. (Foto: Hemeroteca PL)
Las letras

Sin duda, uno de los eventos ma?s importantes de los u?ltimos 60 an?os fue el Premio Nobel de Literatura entregado a Miguel A?ngel Asturias.

El 11 de diciembre de 1967, un di?a despue?s del acto de premiacio?n, Prensa Libre titulo? en su primera plana: “Asturias recibio? el premio Nobel”. En la nota informo?: “Asturias recibio? sereno el galardo?n, pero al terminar el acto y recibir el abrazo y beso de su esposa, pudimos presenciar su emocio?n y sus labios se enmudecieron”. Tambie?n describe que durante el acto estuvo con la mano en el mento?n, como observando con atencio?n lo que aconteci?a.

En aquel lugar se encontraba el rey Gustavo IV, y entre los invitados, el periodista Mario Antonio Sandoval Samayoa —actual presidente de Guatevisio?n y periodista de este matutino en aquel tiempo—, Manuel Jose? Arce, Acisclo Valladares Molina y Aquiles Pinto Flores.

Dijo Asturias: “Majestad. Mi voz en el umbral. Mi voz llegada de muy lejos, de mi Guatemala natal en el umbral de la Academia. Es difi?cil entrar a formar parte de una familia, la familia de antorchas luminosas. Entrar a formar parte de la familia Nobel, ser heredero de Alfredo Nobel. Entrar por voluntad de esta Academia cuyas puertas se abren y se cierran una vez al an?o, para consagrar a un escritor”.

Otros escritores guatemaltecos que destacaron durante la primera parte del siglo XX fueron Virgilio Rodri?guez Macal (1916-1964), Alfredo Balsells Rivera (1904-1940) y Rosendo Santa Cruz (1911-1945). En tanto, el camino de la modernidad literaria fue abierto por Ricardo Estrada (1917-1976).

Entre los ensayistas, surgieron autores como Enrique Mun?oz Meany, Juan Jose? Are?valo, Rau?l Leiva y Mario Monteforte Toledo. Tambie?n destacan Luis Cardoza y Arago?n, He?ctor Neri Castan?eda y Ce?sar Bran?as.

Siguieron sembrando el campo de las letras otros, como Augusto Monterroso (1891-1984), Marco Antonio Flores (1937-2013) y, ma?s tarde, Dante Liano (1948), Humberto Ak’abal (1952) y Rodrigo Rey Sosa (1958).

Hubo grupos destacados como Los Tepeus (1930), Saker-Ti (1947) y Nuevo Signo (1968). Durante la de?cada de 1970 aparecio? el grupo La Moira, con estudiantes de la Facultad de Humanidades de la Universidad de San Carlos de Guatemala. A esa agrupacio?n perteneci?an Manuel Jose? Arce, Carlos Zipfel y Garci?a y Luz Me?ndez de la Vega, quien impulsaba una corriente feminista. 

Margarita Carrera y Alai?de Foppa, de igual manera, sobresalieron en el campo de las letras.

Por u?ltimo aparecio? un grupo literario influyente: Rin 78; muchos de sus integrantes eran narradores.

Pintura

Las distinciones importantes en esta rama del arte llegaron en 1971, cuando el pintor Luis Di?az gano? el premio Francisco Matarazzo Sobrinho, en la Bienal Internacional de Sao Paulo, Brasil, con su obra El Gucumatz. Tambie?n logro? un primer lugar en la Bienal Centroamericana de Pintura, en Costa Rica, con su obra Guatebala 71.

Luego surgio? la e?poca de los bestiarios, cuando los artistas creaban animales o figuras zoomorfas, por lo regular en la pintura, el grabado y el dibujo. Por ejemplo, Moise?s Barrios enviaba mensajes iro?nicos en forma de monos, Rolando Ixquiac Xicara? con sus ratas, y Arnoldo Rami?rez Amaya, con sus tecolotes. Erwin Rami?rez, en cambio, creaba personajes en forma de marionetas.

Otros premios importantes para el pai?s fueron los obtenidos por Elmar Rene? Rojas. El primero en 1982 en la Bienal de Panama?, y el otro, dos an?os ma?s tarde, cuando se le entrego? el premio Cristo?bal Colo?n, en un evento patrocinado por el Ayuntamiento de Madrid, cuando se conmemoraba el quinto centenario del descubrimiento de Ame?rica.

Presentación en el IV Festival de Cultura de Antigua. (Foto: Hemeroteca PL)
Mu?sica y teatro

Hubo mucho nacionalismo musical durante la segunda mitad del siglo XX, pues se emplearon instrumentos musicales indi?genas y con una tema?tica literaria del pasado maya, sobre todo k’iche?. Su principal exponente fue Ricardo Castillo.

Otro destacado mu?sico fue Enrique Anleu Di?az, quien tambie?n evoco? los aspectos de aquella milenaria cultura. Despue?s, el primer guatemalteco en asimilar las te?cnicas contempora?neas europeas fue Jose? Castan?eda, quien experimento? con nuevos procedimientos en la composicio?n de sus dos Cuartetos de Cuerdas y sus tres Sinfoni?as.

Sobresalieron, asimismo, Igor y David de Gandarias, Joaqui?n Orellana y Rodrigo Asturias.

En tanto, el teatro tuvo un impulso importante que nacio? en 1959 con la Compan?i?a de Arte Drama?tico de la Universidad Popular, la cual puso en escena obras de autores nacionales, unas de cara?cter poli?tico, y otras, costumbristas. Entre los representantes de las primeras esta?n Manuel Galich, Manuel Jose? Arce y Hugo Carrillo.

Entre las segundas destaca Mari?a del Carmen Escobar.

Ese mismo an?o se inicio? la construccio?n de un edificio destinado a las presentaciones de obras de teatro, impulsado por el Grupo Arti?stico de Escenificacio?n Moderna (Gadem), cuyos fundadores fueron Luz Me?ndez de la Vega, Salvador Toriello, Jesu?s Ordo?n?ez, Enrique Estrada, Gonzalo Palarea, Ligia Bernal y Luis Herrera.

Por un tiempo, su director fue Carlos Catania, quien tuvo bastante e?xito. Sin embargo, despue?s de su partida hacia Costa Rica, el pu?blico fue cada vez ma?s escaso, por lo que el Gadem tuvo que dejar las instalaciones en manos del Departamento de Teatro de la Direccio?n de Bellas Artes —entre 1969 y 1970—, y luego al grupo Axial 9-70 y, por u?ltimo, al Grupo Diez (1972).

De acuerdo con Luja?n, en toda la segunda mitad del siglo XX, aunque aumentaron las presentaciones teatrales, no aumento? la profesionalidad, quiza? por el ambiente de temor y autocensura existente, sobre todo, en las de?cadas de 1970 y 1980.

Detalle de la portada de la primera revista Domingo publicada el 10 de agosto de 1980. (Foto: Hemeroteca PL)
Arquitectura

El movimiento arquitecto?nico se dio en la segunda mitad de la de?cada de 1950, cuando se emprendieron interesantes obras, en especial en el Centro Ci?vico, donde se hicieron exitosos ensayos en la integracio?n de la pla?stica a trave?s de relieves y murales croma?ticos, como los que esta?n en el edificio de la Municipalidad y la sede central del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, a las que siguieron las sedes de El Cre?dito Hipotecario Nacional y el Banco de Guatemala. En tales edificaciones se contempla el estilo modernista y sus diferentes corrientes, tales como el constructivismo, expresionismo, Bauhaus, neoplasticismo y art-nouveau.

Los principales arquitectos que participaron fueron Roberto Aycinena, Jorge Montes, Rau?l Minondo, Pelayo Llarena, Carlos Haeussler, Jorge Molina Sinibaldi y Max Holzheu, con el aporte arti?stico de Carlos Me?rida, Dagoberto Va?squez, Guillermo Grajeda Mena y Roberto Gonza?lez Goyri.

Relevante fue tambie?n el maestro Efrai?n Recinos (1928-2011), quien, entre otras tantas magni?ficas obras disen?o? el Centro Cultural Miguel A?ngel Asturias, inaugurado en 1978.

Revista D cumplió los 500 números el 23 de febrero de 2014. (Foto: Hemeroteca PL)
El pasado y el nuevo siglo

Despue?s del gobierno de Juan Jose? Are?valo, las poli?ticas respecto de la cultura resultaron erra?ticas, de?biles y hasta contradictorias. De acuerdo al estudio de Luja?n, la iniciativa privada ha dado enormes aportes para que la cultura guatemalteca se desarrolle.

Por ello, las nuevas generaciones encuentran ma?s espacios de expresio?n, con numerosas galeri?as de arte y un mercado aceptable para la pla?stica, aunque, evidentemente, faltan muchos aspectos por mejorar.

Asimismo, muchas editoriales han crecido y numerosas personas y empresas compran obras de arte para decorar sus oficinas con ellas. Las charlas, los conciertos, los festivales y los recitales tambie?n se han multiplicado. Antes de 1945 no habi?a pra?cticamente nada de esto; ahora se vive un nuevo florecimiento arti?stico, el cual Prensa Libre difunde y apoya, en su afa?n de coadyuvar al crecimiento intelectual.