Laguna en las alturas

El agua cristalina, bosque nuboso y fauna local son parte del complejo natural de la laguna Chicabal, que se ha convertido en un destino de los ecoturistas.

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La belleza de la laguna Chicabal puede ser observada desde un mirador. (Foto: Hemeroteca PL)
La belleza de la laguna Chicabal puede ser observada desde un mirador. (Foto: Hemeroteca PL)

Esta laguna es una de esas bellezas naturales que desde el inicio atraen de manera extraña. El visitante, de pronto, se siente embebido por sus ráfagas de viento y el aroma de sus verdes bosques.

El canto y aleteo de la abundante variedad de aves seducen, aún más, al turista.

Las gélidas aguas de este cuerpo lacustre tienen su razón de permanecer frías: están ubicadas a 2 mil 900 metros de altura sobre el nivel del mar, en la cima de un volcán que permanece inactivo y que tiene el mismo nombre de la laguna, en San Martín Sacatepéquez, Quetzaltenango.

Para llegar a esta cima se deben recorrer, inicialmente, 224 kilómetros de la capital hacia la cabecera departamental de Quetzaltenango, y después otros 24, para llegar a la laguna. Al sitio se puede llegar fácilmente utilizando el transporte colectivo que parte constantemente de Xelajú.

Jugar con el tiempo

Cada paso que se da en el sitio, es como un salto en la historia y la cultura del lugar, pues en sus alrededores, mezclados entre la verde vegetación, abundan los altares donde los mam y q’uiche’ practican sus ceremonias ancestrales.

Estar en esta cima es como romper caprichosamente con el orden del tiempo y regresar a cada momento.

Los 26 altares mayas que aún existen en el área, convierten el lugar en uno de los más sagrados e importantes de la cultura indígena de occidente. La mayoría está localizado en los alrededor de la laguna, y sólo tres están en una de las cumbres del cráter llamada Popb’il.

Un lugar mágico, así se describe la laguna de Chicabal. (Foto: Hemeroteca PL)

La presencia de sacerdotes en los centros ceremoniales se registra durante todo el año, debido a que sus ritos los realizan de acuerdo al orden que determina el calendario maya y dependiendo de las oraciones propuestas.

Pero la que más llama la atención es “la rogativa por la lluvia”, a la cual, según se estima, asisten más de 6 mil visitantes cada año.

Este día especial coincide con la celebración de la Ascensión de Jesús al Cielo. Sin embargo, todas estas ceremonias corren el riesgo de desaparecer, debido a que cada vez hay menos altares a raíz de la depredación y el abandono de los sitios.

Bueno y dulce

Chicabal, en mam significa “Espíritu de sangre dulce” o “lugar bueno o dulce” y su historia está llena de leyendas mágicas que, con mucho celo, los habitantes del lugar guardan y transmiten oralmente a sus descendientes mam y q’uiche’ .

El clima en la cima del volcán es muy húmedo, lo que permite observar paisajes difíciles de admirar en otras latitudes. El lugar también se presta para practicar el ecoturismo y, con suerte, encontrar a la legendaria ave nacional, el quetzal, ya que este sitio es uno de sus últimos refugios.

De chile

La historia de San Martín Sacatepéquez, está muy ligada a la producción de chile, tanto que mucha gente aún conoce el municipio con el nombre de San Martín Chile Verde. Pero la razón de este nombre dejó de tener sentido en 1902, cuando el volcán San María hizo erupción y acabó con las plantaciones, así como con la semilla del chile verde.

Este acontecimiento vino a cambiar, radicalmente, la historia de este municipio, que tiene una extensión de 100 kilómetros cuadrados, debido a que sus habitantes se dedicaron a producir más tejidos típicos.

Los habitantes aún conservan los valores y principios de su ancestral cultura y hablan el idioma mam como medio de comunicación a nivel familiar y comunal. El castellano lo utilizan, sobre todo, los hombres, para realizar sus transacciones con los ladinos.

Desde la época Precolombina, los habitantes creen que la naturaleza y el Universo inciden en la vida de todos los seres humanos y que toda actividad importante no puede realizarse, sin antes comunicarse con ellos y pedirles permiso.

De la conservación de esta espiritualidad, que es uno de los pilares fundamentales de la comunidad, se encargan los ancianos, quienes son los responsables de cumplir con el papel cohesionador entre el pasado, el presente y el futuro de San Martín Sacatepéquez.

Turicentro en donde los visitantes pueden pernoctar previo a su llegada a la laguna. (Foto: Hemeroteca PL)

El camino

  • Llegar a la laguna es muy fácil, pues hay transporte público y se puede ingresar en vehículo particular; sin embargo, se deben guardar algunas recomendaciones por ser un área protegida.
  • Los microbuses rojos Chicabal trasladan personas diariamente desde Quetzaltenango hasta la Laguna Seca (inicio del recorrido hacia la laguna de Chicabal).
  • Los autobuses Chile Verde o Xelajú parten de la terminal de Quetzaltenango, hacia Colomba.
  • Con vehículo particular se puede llegar por la carretera de Colomba, y a la altura de San Martín Sacatepéquez, se debe desviar por el caserío de Toj Mech.

Recomendaciones

  • No está permitido nadar en la laguna.
  • Se deben proteger todos los altares mayas.
  • Está prohibido molestar a los animales, así como cortar plantas.