Adiós a Samuel Herrera, “El Toro de Pinula”

El ex pedalista Samuel de Jesús Herrera, quien en los años 1970 integró la cuarteta “A” Ejército Nacional-Calzado Cobán, fue uno de los máximos exponentes del ciclismo guatemalteco.

Manuel de Jesús Herrera, entrevistado por Prensa Libre en su taller. (Foto: Hemeroteca PL)
Manuel de Jesús Herrera, entrevistado por Prensa Libre en su taller. (Foto: Hemeroteca PL)

Herrera, originario de San José Pinula, Guatemala, fue campeón de la XVI vuelta a Guatemala, cuando el 8 de octubre de 1972, conquistó la XVI vuelta al país, cuando ingresó al Estadio Mateo Flores en primer lugar.

En aquella edición de la vuelta se impuso a dos grandes ciclista nacionales, “el Chapín de acero” Saturnino Rustrián y a Mario Nufio.

La última largada fue entre Panajachel y la capital, donde Herrera cronometró 4 horas. Durante el recorrido los aficionados guatemaltecos amantes del ciclismo llegaron al Estadio Mateo Flores para recibirlo por su gran coraje en la cinta asfáltica.

A los 43 años de esa gloriosa época, Herrera fue asesinado cuando conducía su taxi con el cual se ganaba la vida. Según las versiones, dos hombres le solicitaron una carrera a la aldea Las Anonas, San José Pinula, donde lo agredieron causándole la muerte.La leyenda del pedal nacional trabajaba como taxista desde hacía 15 años.

En agosto de 1994 también murió violentamente el campeón del ciclismo Edín Roberto Nova, conocido como “El Quetzalito”, en un tienda de Monjas, Jalapa.

Pasos de ciclista

Herrera inició su participación como ciclista profesional en los años 70, en la XV de la vuelta a Guatemala. Fue derrotado por el también ciclista guatemalteco Saturnino Rustrián, el cual le truncaría el sueño de llevarse la vuelta.

25 de septiembre 1972

En esa fecha se dio el banderazo de salida de la XVI vuelta a Guatemala, la cual iniciaría con un circuito en honor de otra gran leyenda del pedal guatemalteco, Jorge Surqué. Ese día Herrera alcanzaba el puesto 36, con un tiempo de 2 horas 27 minutos y 8 segundo. La máxima fiesta del pedal contó con con la participación de los equipos de Costa Rica, Francia, México Uruguay y equipos guatemaltecos.

2 de octubre 1972

Herrera gana la 8va. etapa, la cual inició en Retalhuleu y culminó en Tapachula, México, con un recorrido de 126 km y en donde Herrera emplearía un tiempo de 3 horas, durante una fuga.

Herrera fue el primer guatemalteco en cruzar la frontera con México. En esa ocasión le sacó una ventaja al pelotón perseguidor de 7 minutos y 35 segundos, lo cual lo colocó como sublíder de la vuelta.

5 de octubre 1972

Con su tercera victoria, Herrera tomó el liderato de la XIII etapa, con un recorrido de 114 km, de Coatepeque a la capital. En esa oportunidad el pedalista se impone al gran corredor nacional Saturnino Rustrián Cáceres.

9 de octubre 1972

Herrera se convertía en el ganador de la XVII edición de la vuelta a Guatemala, al cruzar la meta ubicada en el Estadio Nacional Mateo Flores, luego de la última largada que empezó en el parque de Sololá y culminó en la capital. Rustrián quedó como sublíder y rey de la montaña en la vuelta ciclística, mientras el mexicano Eudave obtuvo el tercer lugar. Cientos de aficionados llegaron a las instalaciones deportivas, donde le dieron la bienvenida.

Luego de haber conquistado la vuelta a Guatemala participó en la vuelta a Costa Rica, donde ganó la 3 etapa. En 1973, Herrera es invitado por la Federación de Ciclismo de Venezuela para que participara en la vuelta al Táchira. Ahí ganó 3 etapas y quedó com sublíder de esa competencia Internacional.

Entrevista

En los años 80, en una entrevista en su humilde taller de reparación de bicicletas, en San José Pinula, de donde era originario, Herrera, llamado también “El Toro de Pinula”, indicó que él era un deportista sano, pues dijo que nunca utilizó drogas durante su vida de ciclista.

Manifestó que se sentía triste, pues era dañino tanto para el competidor como para el deporte de la bicicleta. “Tengo diez años de tener el negocio, el cal nació por necesidad de darle de comer a mi familia”, dijo.

“Desde patojo me gustó el deporte de la bicicleta, pues este era mi medio de transporte; eso influyó para que practicara el deporte de la bicicleta profesional”.

Con gran nostalgia recordó cuando ganó la vuelta a Guatemala. Samuel era un ciclista completo, fuerte para escalar, bueno para planear en la carretera. Cuando se escapaba buscaba la forma de dejar al resto porque sabía que en el “sprint” no tenía posibilidad de ganar.

Se opuso a las drogas

“¿Usó estimulantes?”, le preguntaron en aquella ocasión. ?Él respondió: “Puedo afirmar que en ningún momento de mi vida deportiva utilicé drogas. Cuando un deportista está preparado, no necesita estimulantes”.

También indicó que había sido sometido a exámenes en Colombia, durante las vueltas a ese país, y en los Juegos Panamericanos, donde representó a Guatemala. “Doparse tiene daños físicos”, comentó entonces.

Triste por lo que vive el ciclismo

“En la actualidad, los jóvenes no se sacrifican por hacer deporte, pues acá en San José Pinula hay “madera”, pero no patrocinio, por lo que los jóvenes optan por trabajar. Yo puedo aportar mis conocimientos y experiencia para que el deporte de la bicicleta de alegrías a Guatemala”, anunció en aquella oportunidad.

“Don Samuel”, o “Samuelón”, como le llamaban, dijo que otro de los males del ciclismo es la falta de técnicos y directores capacitados. “En Guatemala hay entrenadores capaces pero no son tomados en cuenta, especialmente para las Vueltas a Guatemala”, comentó.

“Siempre traté de triunfar, sabía que llegaría a ser alguien en el ciclismo y afortunadamente gracias a Dios lo logré”, indicó.

Su retiro

“En 1978 me retiré. Para mí fue duro, sentí una nostalgia, pero comprendí que todo tiene que llegar a su final”, dijo con nostalgia.

“Mis satisfacciones en el ciclismo fueron más que las decepciones. Mi peor año fue 1976, ya que a empujones finalicé la vuelta”.

“Samuelón” se convirtió en una víctima más de la ola de violencia que azota al país. Los habitantes de San José Pinula, lo reconoció como un héroe en el deporte del pedal y un vecino ejemplar, por lo cual  lamentan el crimen y una de las leyendas del deporte de la bicicleta.