Tres mosqueteros de la venta de Guatel

En 1999, echarle en cara la privatización de la telefonía era como quitarle la máscara al Partido de Avanza Nacional (PAN).

Ricardo Bueso (izquierda) quien compró Telgua. (Foto: Hemeroteca PL)
Ricardo Bueso (izquierda) quien compró Telgua. (Foto: Hemeroteca PL)

Qué negocio tan redondo había hecho el gobierno de Álvaro Arzú con la venta de Telgua.

Claro que la empresa, por ser estatal, tampoco era la “octava maravilla”.

Lograr una línea telefónica era un calvario, y la telefonía celular empezaba a despegar.

Así que el monopolio estatal estaba asegurado.

Con la venta de la telefónica, el PAN “se quemó” en el horno político, porque su principal detractor en la campaña electoral de 1999, Alfonso Portillo, decía que “Telgua significa quitarle al PAN la máscara y el disfraz de honestidad que vendió para llegar al poder. Hicieron el negocio de su vida”.

De hecho, la privatización de la telefónica fue uno de los principales caballitos de batalla para criticar al gobierno del PAN durante la campaña presidencial.

La nota sobre el costo social y político de esa venta lesiva fue publicada el 22 de junio de 1999, en “Tribuna”.

Mientras la oposición preparaba sus baterías para demostrar que no hubo transparencia en la venta, los oficialistas se defendieron diciendo que todo era pura bulla y patadas de ahogado.

Para poner el dedo en la llaga, los eferregistas contrataron entonces 23 abogados para estudiar el negocio y demostrar corrupción.

Portillo era quien más despotricaba contra el negocio oscuro de Telgua.

Arabella Castro, presidenta del Congreso durante la privatización de Telgua en 1997. (Foto: Hemeroteca PL)

Tres personajes del PAN se ganaron la apatía de los eferregistas y la oposición: Arabella Castro, Fritz García-Gallont y Alfredo Guzmán.

Los tres brillaban por su astucia.

Castro desde el Congreso, García-Gallont desde el Gabinete, y Guzmán, el audaz privatizador de Guatel.

Óscar Berger, entonces alcalde capitalino y presidenciable del PAN, se sumó a quienes criticaban el alza en las tarifas telefónicas, y de alguna manera intentó ponerse del lado de quienes criticaban el proceso de venta de la telefónica.

¡Claro! le convenía desligarse del desgaste que ya abrumaba a Arzú.

Por su parte, el PAN premió a los tres encartados en el enredo de la venta. García-Gallont sería candidato a la alcaldía metropolitana; Castro sería vicepresidenciable, y Guzmán encabezaría un listado de diputados.

Cosas de la política

Anuncio de Guatel sobre extensión de servicios. (Video: Youtube)