Centenario de Isaac Asimov: cinco emblemáticas obras del visionario autor de ciencia ficción

La convivencia entre seres humanos y robots y los viajes a otros planetas fueron dos de los grandes temas que protagonizaron la prolífica obra de Isaac Asimov.

Isaac Asimov es uno de los autores de ciencia ficción más reconocidos mundialmente.
Isaac Asimov es uno de los autores de ciencia ficción más reconocidos mundialmente.

El científico y escritor ruso nacionalizado estadounidense cumpliría este jueves 100 años.

Asimov comenzó a despuntar como uno de los autores más destacados del siglo XX en el marco de un mundo aterrorizado por el surgimiento de Hitler en Alemania y la posterior Segunda Guerra Mundial, y horrorizado por el lanzamiento de las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki.

En esa época, años 40 y 50 del siglo pasado, también se vivió un auge de las profecías y los vaticinios en las obras de escritores de la Guerra Fría y empezaron a darse grandes avances en robótica y tecnología.

Nacido en Rusia el 2 de enero de 1920 y muerto en Estados Unidos en 1992, Asimov recurrió a la literatura para expresar sus miedos y preocupaciones como científico.

Aunque escribió sobre matemáticas, astronomía o química, Asimov es recordado por su aportación a la ciencia ficción.

En BBC Mundo destacamos cinco de sus obras.

1. “Yo, Robot”

Isaac Asimov publicó en 1950 I, Robot (“Yo, Robot”), la obra que lo consolidó como maestro de la ciencia ficción.

Se trata de su libro más popular también gracias a la adaptación al cine con Will Smith como protagonista.

Cartel de la película "Yo, Robot"

IMDB
La película “Yo, Robot” se inspira en la novela homónima de Isaac Asimov.

“Yo, Robot” es una recopilación de relatos sobre la humanidad y su convivencia con los robots y fue tan visionaria que incluso se le atribuye a Asimov la invención de la palabra robótica y sus “tres leyes fundamentales”:

  • Los robots no pueden lastimar a los seres humanos o dejar que se lastimen sin tomar acción.
  • Los robots deben obedecer las órdenes que los humanos les den, excepto si esa orden entra en conflicto con el punto anterior.
  • Un robot debe proteger su propia existencia siempre y cuando eso no entre en conflicto con la primera y segunda regla.

Estas tres leyes han sido aceptadas por quienes en la actualidad hablan sobre el desarrollo de la inteligencia artificial y sirvieron como base para la saga de “La fundación” de la que hablamos a continuación.

2. Saga “La fundación”

“La fundación” es posiblemente la obra más compleja, completa e inspiradora de Asimov.

En 1966 recibió el premio Hugo (galardón que entrega la Convención Mundial de Ciencia Ficción a las mejores obras del género).

Primer plano de Isaac Asimov

Getty Images
Aunque a primera novela de la serie “La fundación” se publicó a principios de los años 50, el primero de los relatos que la conforman data del año 1942.

La serie está formada por un conjunto de novelas que hablan de la caída de un Imperio galáctico instaurado por los seres humanos fuera de la Tierra.

Los principales libros de la serie son tres: “Fundación” (1951), “Fundación e imperio” (1952) y “Segunda fundación” (1953).

A esta trilogía se le añaden dos precuelas y dos secuelas publicadas a lo largo de los años 80.

El primer libro de “La fundación” presenta al Imperio galáctico, que ha comenzado a perder fuerza después de mantenerse fuerte por más de 12 mil años.

El héroe de la historia, Hari Seldon, logra ver el futuro y prevé que la humanidad entrará en un periodo de oscuridad e ignorancia que durará 30 mil años.

Para evitarlo, Seldon se propone reunir a un grupo de mentes excepcionales y los congrega en un santuario llamado la Fundación con la finalidad de preservar a la humanidad y de evitar que el conocimiento se pierda.

Robots en una exposición en Japón

Getty Images
A Isaac Asimov se le atribuye la invención del concepto de robótica.

En la segunda novela, nos encontramos ante la lucha de la entidad por sobrevivir y en la tercera entrega, la Fundación vive un período de paz interrumpido por la noticia de que hay una segunda Fundación dentro de la original que no tiene buenas intenciones.

Los héroes de la saga no son generales ni guerreros, sino intelectuales políticos y científicos.

El empresario Elon Musk, fundador de Tesla y SpaceX, le contó a la revista Rolling Stone que esta obra tuvo gran influencia en su inspiración y visión de un mundo ideal.

“La lección que extraje de las obras de Isaac Asimov es que debes intentar tomar el conjunto de acciones que probablemente prolonguen la civilización, minimizar la probabilidad de una edad oscura y reducir la duración de una edad oscura si existe alguna”, dijo Musk.

3. “Bóvedas de acero”

Publicada primero por entregas (1953) y posteriormente como libro (1954), The Caves of Steel (Bóvedas de acero”) es una novela policíaca ambientada en un mundo futuro en el que la humanidad ha conseguido viajar al espacio y colonizar varios planetas.

La acción se desarrolla durante el siglo XLVII en la Tierra, donde las ciudades están encapsuladas en gigantescas bóvedas de acero sin contacto directo con el exterior.

Fotograma de la serie "Bívedas de acero"

BBC
“Bóvedas de acero” fue llevada a la pequeña pantalla.

Los terrestres, una vez colonizadores de casi 50 planetas, se han vuelto agorafóbicos y rechazan las innovaciones tecnológicas como los robots.

Por su parte, los habitantes de los otros planetas, llamados espacianos (spacers), han desarrollado su cultura a partir de las tecnologías más avanzadas y cuentan con “cerebros positrónicos” que les otorga a los robots una inteligencia similar a la de un humano además de una conciencia.

Bajo esa apariencia de novela policíaca, “Bóvedas de acero” presenta en realidad el estancamiento de dos culturas radicalmente opuestas que desconfían la una de la otra y cuyo declive se ve venir.

4. “El fin de la eternidad”

Asimov escribió The End of Eternity (“El fin de la eternidad”) en 1955.

La novela habla de una sociedad capaz de viajar a través del tiempo, y llama la atención la historia de cómo se inspiró Asimov para escribirla.

En 1953, Asimov leía un ejemplar del 28 de marzo de 1932 de The Times cuando percibió lo que en un primer momento le pareció un dibujo de la nube de hongo de una explosión nuclear.

Al mirar mejor, notó que en realidad era el géiser Old Faithful.

A partir de ahí comenzó a pensar en las consecuencias que tendría si hubiera habido un dibujo de una nube de hongo en una revista de 1932 y así dio con la trama de esta historia de viajes en el tiempo.

Una mano de robot y una mano humana a punto de estrecharse

Getty Images
La novela “El fin de la eternidad” también se puede considerar como una precuela de la saga de “La fundación”.

La historia se desarrolla en un insólito mundo de hombres viajeros del tiempo que se llaman Eternos y están organizados en extrañas jerarquías y rangos.

“El fin de la eternidad” expone una de las tesis favoritas de Asimov: solo el ejercicio de la libertad por parte de las sociedades y la especie humana -con sus éxitos y fracasos- asegurará su desarrollo futuro.

5. “Némesis”

Para terminar, hablamos de una de las últimas novelas de Asimov, Nemesis (“Némesis”), publicada en 1989, tres años antes de su muerte.

La trama se desarrolla en el siglo XXIII, que Asimov marca como la era del inicio de los viajes interestelares.

En ella se presenta una historia futura en la que el autor conecta varias ideas de novelas anteriores y posteriores: la inteligencia no humana, planetas sensibles y motores de rotor.

Si bien el estilo divulgativo de toda su obra le ha valido críticas sobre su falta de complejidad y profundidad a la hora de presentar una temática tan difícil, no cabe duda de que Asimov es uno de los grandes autores de ciencia ficción del siglo XX, fuente de inspiración para muchos científicos posteriores.