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Día Internacional del Holocausto: El “cazador de nazis” que teme que la pandemia evite que paguen por sus crímenes

Zuroff es el principal cazador de nazis del Centro Simon Wiesenthal y fundador y director de la oficina en Israel.

Efraim Zuroff es el “cazador de nazis” más famoso de la actualidad. Afirma que en 40 años ha logrado identificar a unos 3.000 de ellos, aunque solo unos pocos han sido enjuiciados.

Efraim Zuroff es el “cazador de nazis” más famoso de la actualidad. Afirma que en 40 años ha logrado identificar a unos 3.000 de ellos, aunque solo unos pocos han sido enjuiciados.

Durante más de 40 años, el estadounidense-israelí Efraim Zuroff se ha dedicado a una misión: cazar nazis.

Su objetivo es llevar ante la justicia a los responsables del Holocausto, el asesinato en masa de millones de judíos, así como de homosexuales, gitanos, testigos de Jehová y otras minorías, durante la Segunda Guerra Mundial, a través de un programa de exterminio sistemático organizado por el partido nazi de Adolf Hitler.

Muchos nazis lograron escapar, escondiéndose en diferentes partes del mundo, incluso en países de América del Sur como Brasil y Argentina.

Pero el de Zuroff no es un trabajo fácil. “Los gobiernos no siempre quieren enjuiciar y procesar a estos criminales”, le dice a BBC News Brasil.

“Yo digo que soy un tercio investigador, un tercio historiador y un tercio cabildero. Tengo que crear voluntad política donde no hay voluntad política (para enjuiciarlos y juzgarlos)”, agrega.

Ahora se enfrenta a un nuevo desafío en su carrera contra el tiempo, ya que la gran mayoría de los responsables de estas atrocidades ha fallecido o son muy mayores.

“Mi mayor temor ahora es el covid-19”, dice.

“Yo bromeo diciendo que soy el único judío del mundo que reza por la buena salud de los nazis para que puedan sobrevivir y ser juzgados por los crímenes que han cometido”, añade.

Zuroff es el principal cazador de nazis del Centro Simon Wiesenthal y fundador y director de la oficina en Israel.

A continuación les presentamos una versión resumida de su entrevista con BBC Brasil.


Usted jugó un papel clave en llevar ante la justicia a criminales nazis. ¿Descubrió alguno viviendo en Sudamérica y, más concretamente, en Brasil?

Nací después del final de la Segunda Guerra Mundial, así que no pude llevar a juicio a ninguno de los grandes ‘tiburones’ nazis. Pero ya he identificado a más de 3.000 y rastreé el lugar al que emigraron.

En 40 casos, se tomó alguna acción legal o estas personas fueron expuestas públicamente; y estoy muy orgulloso de eso. El más importante que llevé ante la justicia fue un hombre llamado Dinko Sakic (croata, comandante del campo de concentración de Jasenovac, conocido como el ‘Auschwitz de los Balcanes’). Lo encontré en Santa Teresita, al sur de Buenos Aires.

No hallé ningún caso en Brasil pero hubo importantes criminales nazis que fueron capturados o murieron allí antes de que yo comenzara mis actividades, como Joseph Mengele (médico nazi apodado el ‘Ángel de la Muerte’ por sus experimentos científicos con los judíos; murió ahogado tras sufrir un derrame cerebral en Bertioga, en Sao Paulo).

También Franz Stangl y Gustav Wagner (austriacos; el primero fue comandante de los campos de exterminio de Sobibor y Treblinka; y el segundo, subcomandante del campo de Sobibor; ambos trabajaron en Volskwagen en Sao Paulo) y Herberts Cukurs (letón, miembro de una unidad de exterminio judío en Letonia-, tenía una pequeña compañía de taxis aéreos en Sao Paulo; fue atraído por el Mossad y asesinado en Montevideo).

En América del Sur, Argentina se convirtió en un destino popular entre los nazis debido al clima político. Hoy sabemos que el gobierno argentino en ese momento creó un comité especial para buscar a estas personas y brindarles refugio. (Juan Domingo) Péron tuvo la loca idea de que traer a estos europeos a Argentina elevaría el nivel científico y cultural del país.

Josef Mengele.
Getty Images
Apodado como el “Ángel de la muerte”, el nazi Josef Mengele logró escapar a Brasil.

¿Cuáles son los principales desafíos a los que se enfrenta en su profesión?

En primer lugar, no puedo demandar ni llevar a nadie a juicio. Tengo que contar con la buena voluntad de los países donde estos criminales han decidido esconderse.

Digo que soy un tercio investigador, un tercio historiador y un tercio cabildero. Tengo que rastrear el paradero de estos criminales. Nadie los persigue pero yo sí. Tengo que construir el caso a partir de mucha investigación histórica. Y, finalmente, debo convencer al país de que juzgue a esa persona.

Pero muchos países no quieren hacerlo porque temen la mala publicidad, los costos y porque saben que estas personas van a morir pronto porque son demasiado mayores. Entonces, necesito presionar, convertirme en un cabildero, para crear voluntad política donde no hay voluntad política.

Efraim Zuroff
Centro Simon Wiesenthal
Zuroff afirma que una parte de su trabajo consiste en convencer a los gobiernos de enjuiciar a los nazis, una vez que han sido identificados.

¿Cómo se las arregla para rastrear el paradero de los nazis?

Ofrecemos dinero por información que nos ayude a llevarlos ante la justicia. Tenemos un proyecto llamado ‘Operación última oportunidad’. Inicialmente ofrecemos US$10.000, pero esa cantidad puede llegar hasta los US$25.000.

Como resultado, tuvimos mucha publicidad y recibimos datos de todo el mundo. Pero confieso que mucha de esta información es inútil.

Por ejemplo, una vez recibí un informe por correo electrónico de una persona que dijo que hace 40 años había escuchado sobre una historia de un alemán que vivía en una comunidad en la selva amazónica. El denunciante no recordaba la ubicación exacta de esta comunidad, solo que todos conocían al hombre como ‘alemán’. Es decir, en su opinión, este hombre era un nazi.

¿Qué esperaba de mí?, ¿que me suba a un avión y me vaya al Amazonas a buscar a esta persona? Es un absurdo.

Pero hubo casos en los que recibimos información que nos permitió descubrir el paradero de los nazis, que luego fueron expuestos o alguna vez procesados y juzgados.

Nos enfrentamos a una carrera contrarreloj. Ahora, contra el covid-19. Mi mayor temor es que algunas de estas personas mueran a causa del coronavirus.

Bromeo diciendo que soy el único judío del mundo que reza por la buena salud de los nazis para que puedan sobrevivir y ser juzgados por los crímenes que han cometido.

A las personas que miran a estos criminales y dicen: “Ah, pero son demasiado mayores, ¿por qué todavía te preocupas por ellos?”, siempre les digo que sufren del “síndrome de la compasión equivocada”.

Estos criminales no deberían tener nuestra compasión, porque no tenían compasión por sus víctimas, algunas de las cuales eran incluso mayores de lo que ellos son hoy.

Zapatos de víctimas del Holocausto.
Getty Images
Unos 6 millones de judíos y miles de miembros de otras minorías murieron en el Holocausto.

Menciona que muchos de estos criminales ya murieron o son muy viejos. ¿Cómo ve su trabajo en el futuro cercano, dentro de cinco o diez años?

He estado muy involucrado recientemente con lo que llamo la ‘distorsión del Holocausto’, gente que dice que la Shoah (como se llama al Holocausto) no sucedió o que fue mucho menos de lo que realmente fue.

En mi opinión, el mayor problema es cambiar la narrativa de lo que sucedió durante la Segunda Guerra Mundial.

Muchos países de Europa del Este que se han convertido en democracias en los últimos 30 años no cuestionan el Holocausto pero niegan su participación en el mismo.

Estos gobiernos no quieren decir la verdad, ya que les cuesta afrontarla. Las nuevas democracias necesitan héroes. ¿Y quienes son ellos? Los que lucharon contra los soviéticos.

Pero, ¿y si estas personas que lucharon contra los soviéticos mataran a judíos durante la Segunda Guerra Mundial? Esto debería descalificarlos.

¿Cómo puedes convertir a un asesino en serie en un héroe nacional?

¿Ha pensado en la posibilidad de cazar neonazis? ¿Cómo ve este movimiento en aumento en todo el mundo?

Mis colegas de las oficinas de Los Ángeles y Buenos Aires están trabajando en esto. Les dejo esta tarea. No puedo hacer todo. Mi misión involucra a los nazis de la Segunda Guerra Mundial y luchar por la verdad.

Como dije, no siempre puedo llevarlos a juicio y esa es una dimensión muy triste de mi trabajo. Es muy frustrante.

Pero sea lo que sea por lo que esté pasando, las frustraciones que sienta, nada se compara con el sufrimiento de los supervivientes. Pasaron por el infierno. Lo que pasé es difícil, pero no se asemeja a lo que pasaron ellos. Soy su mensajero, trabajo en su nombre.

Una estrella de David.
Getty Images
Para identificar a los judíos en la calle, los nazis los obligaban a llevar una estrella de David amarilla visible en su vestimenta.

Si bien muchos criminales nazis ya han muerto o están al final de sus vidas, lo mismo ocurre con los sobrevivientes del Holocausto. ¿Cómo será posible conservar ese recuerdo cuando ya todos han muerto?

Durante los últimos 75 años, nos hemos estado preparando para el momento en que no habrá más supervivientes. Tenemos cientos de miles de testimonios, muchos en video, otros en papel.

Hay varias iniciativas en marcha para utilizar la inteligencia artificial para tener la imagen del superviviente respondiendo preguntas incluso si ya no está vivo.

Hay una gran cantidad de películas y series de televisión sobre su trabajo de cazar nazis. ¿Cuál es su opinión sobre este tipo de entretenimiento?, ¿le gusta verlo?

Depende de cómo se represente. Vi todos los episodios de Hunters con Al Pacino en Amazon Prime. No es que cacemos nazis (risas). Eso son puras tonterías.

Pero hay producciones mucho más precisas. En este momento, estoy negociando con cuatro productores diferentes que están pensando en hacer una serie documental sobre el verdadero cazador de nazis.