Internacional

Médicos de Alepo escriben conmovedora carta a Obama

Los últimos médicos en ejercicio en los barrios rebeldes de Alepo escribieron una conmovedora carta al presidente estadounidense, Barack Obama.

Una madre espera a que su hijo, quien padece desnutrición, sea atendido en la consulta de un médico en Siria. (Foto Prensa Libre: EFE).

Una madre espera a que su hijo, quien padece desnutrición, sea atendido en la consulta de un médico en Siria. (Foto Prensa Libre: EFE).

Los últimos médicos en ejercicio en los barrios rebeldes de Alepo describieron en una carta al presidente Obama, su impotencia frente a la muerte, en un momento de violentos combates entre el régimen sirio y los insurgentes.

Por otra parte, Turquía propuso a Rusia realizar operaciones conjuntas en Siria contra el grupo yihadista Estado Islámico (EI) , a pesar de que Ankara y Moscú han mantenido posturas totalmente opuestas en este asunto hasta la fecha.

La fuerza aérea rusa atacó el jueves el feudo de la organización en Raqa y dejó 30 muertos, civiles en su mayoría.

En una carta abierta, 15 de los 35 galenos aún presentes en los barrios bajo control de los insurgentes alertan que la situación sería desesperada para los civiles, si el régimen sirio de Bashar al Asad impone un nuevo asedio.

El sábado último, una alianza de rebeldes islamistas e insurgentes yihadistas consiguió romper tres semanas de un asedio que había provocado un aumento vertiginoso de los precios de los productos básicos.


Para los médicos, no obstante, la situación sigue siendo desesperada.

“Sin la apertura permanente de una ruta de abastecimiento, las fuerzas del régimen nos asediarán de nuevo dentro de poco, la hambruna se propagará y los productos de los hospitales se agotarán por completo”, advierten.

“No necesitamos ni lágrimas, ni compasión, ni oraciones. Demuestren simplemente que son amigos de los sirios”, aseguran en la misiva.

Uno de los firmantes de la misma, Abu al Baraa, explicó que la falta de equipos o de cuidados ha provocado “la muerte de niños y de heridos en nuestros brazos sin que les hayamos podido ofrecer nada”.

“A causa de las capacidades limitadas nos vemos obligados a asistir a la agonía de los niños”.

Actualmente, 250 mil personas viven en las zonas rebeldes y 1.2 millones en los barrios controlados por el gobierno en la ciudad de Alepo, la segunda de Siria y uno de los principales objetivos de un conflicto que ha dejado más de 290 mil muertos desde marzo del 2011.

Sin rastros de la ventana humanitaria

“Lo que más nos duele, como médicos, es tener que escoger quién vivirá y quién morirá”, escriben los médicos.


“Niños jóvenes llegan a urgencias con heridas tan graves que debemos priorizar aquellos que tienen más posibilidades de sobrevivir”, agregan. “Y, en ocasiones, ni tenemos el material necesario para ayudarlos”.

Insurgentes y fieles al presidente sirio, Bashar al Asad, se preparan para una nueva batalla con el fin de controlar la ciudad.

El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados instó el jueves a “todas las partes implicadas en el conflicto a asegurar la seguridad y la dignidad de los civiles, incluyendo las familias […], sometidos a bombardeos constantes, violencia y desplazamientos”.

Los violentos combates y bombardeos nocturnos bajaron de intensidad hacia las 7 GMT pero no cesaron. Se concentran en el sur de Alepo, que el régimen trata de arrebatar a los rebeldes, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH) .

El ejército ruso anunció el miércoles reciente que a partir de este jueves abrirá una “ventana humanitaria”  y que suspenderá sus bombardeos cada día de 7 a 10 GMT “para garantizar la total seguridad de las filas [de vehículos] que entran en Alepo”.


Sin embargo, según el corresponsal de la  AFP  en Alepo, el jueves no llegó a la ciudad ningún tipo de abastecimiento pues los combates se concentran en la carretera que los rebeldes habían abierto el sábado para romper el sitio.

Por otro lado, en la región de Raqa, capital de hecho del grupo Estado Islámico en Siria, al menos 30 personas, en su mayoría civiles, fueron abatidas y otras 70 resultaron heridas este jueves en diez bombardeos rusos, informó el OSDH.

Rusia, aliada del régimen del presidente sirio, afirmó que habían “destruido una fábrica de armas químicas de los suburbios del noreste de la ciudad”.

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