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¿Cómo Nueva Zelanda logró pasar cien días sin transmisión comunitaria de coronavirus?

Desde el inicio de la pandemia, Nueva Zelanda solo reporta 22 muertes por coronavirus.

Las duras restricciones han permitido a Nueva Zelanda controlar la pandemia de coronavirus. (Foto Prensa Libre: EFE)

Las duras restricciones han permitido a Nueva Zelanda controlar la pandemia de coronavirus. (Foto Prensa Libre: EFE)

Nueva Zelanda lleva más de cien días desde que reportó su último caso comunitario de coronavirus, lo que es calificado como hito en términos de control de la pandemia que mantiene en vilo a gran parte del mundo.

Con una población de unos cinco millones de habitantes, hasta este lunes el país reporta mil 219 casos confirmados, de los cuales solo 21 están activos, y en total han muerto 22 personas a causas de la enfermedad.

Lo que ha hecho Nueva Zelanda para marcar una diferencia abismal con países como Australia y Estados Unidos, donde la pandemia gana terreno a pasos acelerados, es simple, no ha bajado la guardia ante la enfermedad y pese que pareciera que esta está bajo control, las autoridades continúan efectuado pruebas a miles de personas para detectar casos a tiempo.

La respuesta del porqué el impacto de la pandemia es bajo en Nueva Zelanda pareciera estar en la reacción que el Gobierno tuvo ante la enfermedad, pues cuando se decretó el confinamiento total solo había 102 casos confirmados y ninguna muerte.

El confinamiento de Nueva Zelanda fue estricto, pues no había comida para llevar y las playas estaban cerradas; además, nadie podía conducir fuera del propio vecindario, medidas que estuvieron vigentes durante unas cinco semanas, aunque el país permaneció bajo confinamiento durante otras.

El Ministerio de Salud publicó en su página web: “La eliminación no significa erradicar el virus de forma permanente de Nueva Zelanda; más bien, se trata de confiar en que hemos eliminado las cadenas de transmisión en nuestra comunidad durante al menos 28 días y podemos contener de manera efectiva cualquier caso futuro importado desde el extranjero”.

Por lo anterior, Nueva Zelanda levantó las restricciones hasta que la curva de contactos descendió y por eso, desde junio último el país ha vuelto casi a la normalidad y no ha habido necesidad de regresar al confinamiento.

Sin embargo, en Nueva Zelanda el uso de mascarilla no ha sido vital en el control de la pandemia, puesto que los habitantes no tenían esa cultura y compararla era algo complicado, pero debido a que el confinamiento fue casi total no fue necesario imponer su utilización.

Otra ventaja de esa nación es que no tiene fronteras terrestres, lo que permitió tener el control sobre quienes entran y salen del país.

ESCRITO POR:

César Pérez Marroquín

Periodista de Prensa Libre especializado en temas políticos y de medioambiente con 25 años de experiencia.