Copiloto de Germanwings ocultó que estaba de baja por enfermedad el martes

El copiloto del Airbus A320 de la compañía alemana Germanwings que estrelló el aparato en los Alpes franceses ocultó que estaba de baja por enfermedad el día de la tragedia, anunció este viernes la fiscalía de Dusseldorf (oeste).

Andreas Lubitz, posando delante del puente Golden Gate en California,EEUU. (Foto Prensa Libre:AP)
Andreas Lubitz, posando delante del puente Golden Gate en California,EEUU. (Foto Prensa Libre:AP)

Los investigadores encontraron en el domicilio de Andreas Lubitz certificados de “baja médica detallados” que el piloto había roto y que correspondían al “día de los hechos“, el martes recién pasao, afirmó la fiscalía en un comunicado sin precisar de qué enfermedad se trataba.

Las grabaciones de cabina parecen indicar Lubitz, se encerró en la cabina y estrelló a propósito la nave, según indicó el fiscal de Marsella.

La fiscalía alemana, por su parte, señaló que no se habían encontrado indicios de que el suceso tuviera relación con motivos políticos o religiosos, ni tampoco una nota de suicidio o que reclamara la responsabilidad del suceso.

Una fuente alemana de aviación dijo este viernes a Associated Press que el expediente de Lubitz en la Oficina Federal de Aviación contenía una nota “SIC” , lo que implica que necesitaba “evaluación médica regular específica” . Esa nota podría referirse tanto a un problema de salud físico como mental, pero la fuente —que habló bajo condición de anonimato al no estar autorizada a difundir la información— dijo que el archivo no aclaraba cuál. Sin embargo, los vecinos del copiloto describieron a un hombre en excelente estado de salud.

“Definitivamente no fumaba. Se cuidaba mucho. Siempre salía a correr.

No estoy segura de si corría maratones, pero estaba muy sano” , dijo Johannes Rossmann, que vivía a unas pocas casas de distancia de la vivienda de Lubitz en Montabaur.

Los medios alemanes retrataron a un hombre con un historial de depresión que había recibido tratamiento psicológico y que podría haberse visto afectado por una ruptura con su novia.

Hasta ahora, se sabía que el copiloto de Germanwings, Andreas Lubitz, había interrumpido durante unos meses, en 2009, su formación y se había especulado sobre una posible depresión.
 
El popular diario Bild  aseguraba en su edición de hoy, citando al “entorno de Lufthansa” , que el copiloto había sufrido “episodios de profunda depresión”  y que atravesaba una crisis de pareja.
 
El presidente de Lufthansa, Carsten Spohr, informó ayer de la interrupción de ese periodo de formación, pero rehuyó concretar a qué se debió, ateniéndose a que está bajo la prerrogativa de la confidencialidad médica.
 
El copiloto causante de la tragedia en el vuelo 4U 9525, procedente de Barcelona y con destino D sseldorf con 150 personas a bordo, empezó su aprendizaje a los 14 años en un club de aviación local e ingresó en la escuela de Bremen de Lufthansa en el 2007.
Suspende su formación 
 
En el 2009 se produjo la interrupción por unos meses de la formación, que reanudó con posterioridad hasta ingresar en Germanwings, filial de bajo coste de Lufthansa, en el 2013.
 
Spohr insistió ayer en que, tanto al ingresar en la escuela como al reanudar y completar su instrucción, pasó los más rigurosos exámenes, tanto físicos como mentales.
 
Lubitz, de 27 años, vivía entre su domicilio familiar de Montabaur, en el “Land”  de Renania Palatinado, y su vivienda privada en D sseldorf, en el vecino de Renania del Norte-Westfalia.
 
Ambos domicilios, el familiar y el propio, fueron ayer objeto de largos registros policiales, en que se incautó abundante material, inclusive una torre de ordenador y objetos privados, aunque hasta ahora no había información oficial al respecto.
 
Los registros se realizaron a petición de la justicia francesa, que está realizando las investigaciones relativas a la catástrofe aérea del 4U 9525, en que murieron los 144 pasajeros del avión y los seis miembros de la tripulación.
 
Según las investigaciones en curso realizadas en Francia, la catástrofe la precipitó el propio copiloto, quien aparentemente se encerró de forma voluntaria en la cabina de mando, aprovechando que su capitán se había ausentado, y luego se negó a abrirle.