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De la horca a la inyección letal: cómo Estados Unidos ha cambiado sus métodos de ejecución y qué polémicas han surgido

La supervivencia de Christa Pike tras recibir una inyección letal, el regreso del pelotón de fusilamiento y una ejecución militar anunciada reabren el debate sobre los métodos de pena de muerte en Estados Unidos.

Florida ejecutará a un hombre sentenciado por un doble asesinato en 1996

Fotografía de archivo que muestra la cámara de la muerte donde los presos fallecen por inyección letal. (Foto Prensa Libre: EFE)

El 30 de septiembre, en Tennessee, Christa Pike recibió dos dosis de pentobarbital y siguió con vida. Que un método diseñado para ser indoloro fallara así devolvió al centro del debate una pregunta casi tan vieja como la pena de muerte en Estados Unidos: cómo ejecutar a alguien sin crueldad.

Esa pregunta ha impulsado cada cambio de método.

Un documento de la Corte Suprema de Estados Unidos relata que, a mediados del siglo XIX, el ahorcamiento era el método dominante. Se consideraba doloroso, y Nueva York adoptó la silla eléctrica en 1889.

Antes de 1915, otros 11 estados siguieron ese camino, convencidos de que la electrocución era menos dolorosa y "más humana" que la horca. La silla eléctrica fue el método predominante durante casi un siglo, aunque también se usaron la cámara de gas y el pelotón de fusilamiento.

Del laboratorio a los 50 estados

En 1972, la Corte Suprema, en el caso Furman v. Georgia, dictaminó que la imposición arbitraria e inconsistente de la pena de muerte violaba las enmiendas Octava y Decimocuarta de la Constitución de Estados Unidos, lo que puso en duda la forma en que se aplicaba la pena capital. En 1976, avaló el nuevo esquema de Georgia en el caso Gregg v. Georgia.

La pena de muerte se reanudó ese año y, con ella, la búsqueda de un método mejor.

En 1977, legisladores de Oklahoma consultaron al jefe de anestesiología de la Universidad de Oklahoma y propusieron la inyección letal.

La primera ejecución con ese protocolo se llevó a cabo en Texas, en 1982, según el resumen del caso Baze v. Rees del Instituto de Información Legal de Cornell.

En 2008, la Corte señaló que todas las jurisdicciones con pena de muerte ya utilizaban la inyección letal. Según el medio La Opinión, ese mismo fallo la describió como un método más “humano”, aunque admitió que cierto riesgo de dolor es inherente a cualquier ejecución.

Las cifras que publica La Opinión muestran cuánto se impuso este método: desde que fue aprobado en 1976, se han registrado 1,684 ejecuciones por inyección letal, frente a 163 en silla eléctrica, 19 en cámara de gas y seis por fusilamiento.

Christa Pike, con uniforme carcelario naranja, caminando en una sala de un tribunal
Pike debía ser la primera mujer en dos siglos en ser ejecutada en Tennessee. Reuters

Cuando el método falla

Pero ¿es realmente humano? Según el Centro de Información sobre la Pena de Muerte (DPIC, por sus siglas en inglés), Christa Pike es la primera persona que sobrevive tras recibir los fármacos de la inyección letal durante una ejecución. Este mismo centro ha documentado hasta 22 inyecciones fallidas en los últimos 15 años.

A los errores de ejecución se suma otro problema: según La Opinión, las dificultades para obtener los fármacos llevaron a varios estados a recuperar métodos casi en desuso.

Utah, Misisipi, Oklahoma, Carolina del Sur e Idaho aprobaron el fusilamiento como método de ejecución. En Carolina del Sur, Brad Sigmon murió por este método, en la primera ejecución de este tipo en el país en 15 años. La anterior había sido en Utah, en 2010.

Tennessee muestra ese desgaste de cerca. El 21 de mayo de este año, una ejecución quedó a medias. El Departamento de Correcciones explicó que se colocó la vía intravenosa principal, pero no la de respaldo, y el gobernador Bill Lee concedió a Tony Von Carruthers una prórroga de un año.

Cuatro meses después llegó el caso de Pike, la única mujer en el corredor de la muerte del estado, condenada por el asesinato de Colleen Slemmer en 1995.

Fue el primer intento de ejecutar a una mujer en Tennessee en dos siglos. Lee ordenó una revisión independiente y dispuso que la ejecución restante no se realizaría este año.

Pike pasó varios días hospitalizada y fue devuelta a prisión, según sus abogados. Las autoridades no han explicado qué falló, y los especialistas investigan si un problema en la vía intravenosa hizo que el fármaco se acumulara en el tejido en lugar de llegar a la sangre.

Pelotones de fusilamiento en Estados Unidos
El pelotón de fusilamiento es un método de ejecución mediante disparos por arma de fuego, utilizado en el ámbito militar. (Imagen ilustrativa Prensa Libre: EFE)

El pelotón vuelve, esta vez a la vista de todos

Pocos días después, el Pentágono anunció que el presidente Donald Trump aprobó, por recomendación del secretario de Defensa, Pete Hegseth, que Nidal Hasan fuera ejecutado por un pelotón del Ejército. Hasan, exmédico militar, fue condenado en el 2013 por el tiroteo del 2009 en Fort Hood, que dejó 13 muertos y 32 heridos. La orden del Ejército fija la ejecución para el 3 de diciembre en esa base de Texas.

El Pentágono confirmó que la ejecución será transmitida en vivo y que los detalles se darán a conocer más adelante. De concretarse, sería la primera ejecución militar desde 1961 y la primera por fusilamiento en el ámbito militar desde 1945.

También sería un caso poco común en la historia reciente: la ejecución de Rainey Bethea, en 1936, se considera la última ejecución pública a gran escala en el país. Hegseth defendió la transparencia al decir que la gente debe entender que estos actos tienen consecuencias graves. Amnistía Internacional EE. UU. respondió que el anuncio se suma a una “exhibición de crueldad” que, a su juicio, ya se vio en el caso de Pike.

ESCRITO POR:

Belinda S. Martínez

Periodista de Prensa Libre del área de bienestar y cultura.