“El caso está siendo investigado rigurosamente y, si se comprueba, los dos policías del Batallón de Vigilancia en Vías Expresas (BPVE) serán sometidos a un proceso administrativo disciplinar que juzgará la expulsión de los mismos de la corporación” , comunicó la policía militar.
“Los agentes están detenidos administrativamente a disposición de la inspección interna de la corporación. La Policía Militar no tolera desvíos de conducta y actos como ese entristecen a los casi 50 mil policías militares honestos que combaten el crimen diariamente”.
Detenidos
El incidente, que según el neozelandés -que vive en Río desde hace un año- tuvo lugar el sábado reciente, fue el último en avivar la preocupación sobre la seguridad en Río durante los Juegos Olímpicos que comienzan el 5 de agosto.
“¿Qué les sucedió a ustedes ayer, muchachos? A mí me secuestraron. ¡Arriba las Olimpíadas!”, tuiteó Jason Lee, un experto en artes marciales que estudia el jiujitsu brasileño en Río, un deporte que no forma parte del programa olímpico.
Lee contó que regresaba de un torneo de la modalidad en un automóvil alquilado cuando fue detenido en la zona norte de Río por dos hombres que vestían uniformes policiales en motocicletas.
Le pidieron unos US$608 como multa, asegurando que sus documentos no estaban en orden.
What did you guys get up to yesterday?
I got kidnapped. Go Olympics!#Rio2016— Jason Lee (@jasonleejitsu) July 24, 2016
El deportista contó al portal neozelandés stuff.co.nz que cuando explicó que no tenía ese dinero consigo, la policía lo escoltó a una comisaría y lo hicieron abordar un automóvil sin identificación policial para ir con uno de ellos hasta un cajero a retirar los dos mil reales.
Según Lee, cuando fue después a denunciar el episodio en una comisaría un policía le dijo “hasta nosotros tenemos miedo” de los oficiales que llevaron a cabo el asalto.
Unos 85 mil policías y soldados están desplegados para los Juegos Olímpicos, el doble que el número utilizado en Londres-2012, en un esfuerzo de las autoridades para combatir el creciente crimen callejero.
Amnistía Internacional, de su lado, denunció recientemente la violencia policial en la ciudad sede de los primeros Juegos de Sudamérica: en el 2015, uno de cada cinco homicidios registrados en Rio fue cometido por agentes en servicio y ya son un centenar desde el inicio del año en todo el estado regional.