El mandatario aseguró el 27 de enero que Jesucristo “hizo el amor”, “a lo mejor con María Magdalena”, en un discurso que provocó reacciones en las redes sociales.
“Un hombre así, sin amor, no podría existir”, “murió rodeado de las mujeres que lo amaban, y eran muchas”, añadió el gobernante, quien se declara católico, aunque no practicante.
De acuerdo con la doctrina cristiana, Jesucristo llevó una vida en celibato, por lo que no tuvo relaciones sexuales ni vínculos sentimentales.
Las declaraciones de Petro han sido criticadas en un país donde el 79% de los 50 millones de colombianos se consideran católicos y un 10% profesan otras ramas del cristianismo.
La Confederación Evangélica de Colombia manifestó en un comunicado que las afirmaciones del presidente “tergiversan la verdad histórica, bíblica y teológica“. También “constituyen una falta de respeto” hacia Jesucristo.
Por su parte, la Conferencia Episcopal de la Iglesia católica instó al “respeto, la no interferencia y la protección de las personas en sus creencias”.
“Ningún funcionario ni otra persona está llamada a emitir conceptos de orden teológico”, añadió.
Petro fue educado en un colegio católico y ha manifestado su admiración por la Teología de la Liberación, corriente que en América Latina abogaba por la defensa de los pobres y coincidía con ciertos planteamientos del marxismo.

