Hong Kong se ha convertido en un punto neurálgico para subastas de artículos de colección y objetos raros, abarcando desde diamantes hasta sellos, gracias a la creciente riqueza en China y en otras zonas de Asia.
En una subasta celebrada en noviembre en esta excolonia británica, un comprador asiático había adquirido una exclusiva cámara Leica, de la que solo existían cuatro modelos en el mundo, por US$620 mil dólares.
Según Sotheby’s, la botella de Macallan batió el récord existente para una botella de whisky de malta subastada, al superar los US$460 mil que se pagaron en Nueva York en 2010.