López Obrador pide a empresa de acelerar la obra del Tren Maya

El tramo 2 de la ruta del Tren Maya recorre cerca de 235 kilómetros desde Escárcega hasta Calkiní, en el suroriental estado de Campeche.

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El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, durante la supervisión de obra del Tren Maya en la Ciudad de Palenque estado de Chiapas. (Foto Prensa Libre: EFE)
El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, durante la supervisión de obra del Tren Maya en la Ciudad de Palenque estado de Chiapas. (Foto Prensa Libre: EFE)

El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, pidió este sábado al Grupo Carso del magnate Carlos Slim acelerar la construcción del Tren Maya, su proyecto emblemático para el sureste del país.

“Muchas gracias de nuevo a los representantes de Carso, a quienes están a cargo de la obra, es importante, es una recomendación respetuosa, fraterna, de que se abran más tramos, entre más tramos haya, más se avanza”, exhortó el presidente al supervisar los trabajos en Campeche.

Un consorcio liderado por la mexicana CICSA y la española FCC, ambas controladas por Slim, ganó en abril pasado el concurso para construir el segundo tramo del Tren Maya por un monto de 18.554 millones de pesos (unos 927,7 millones de dólares).

El tramo 2 de la ruta del Tren Maya recorre cerca de 235 kilómetros desde Escárcega hasta Calkiní, en el suroriental estado de Campeche.

“Tenemos que terminar a tiempo y por eso la importancia de las empresas que están a cargo de la construcción del Tren Maya. Celebro que se va avanzando de acuerdo al programa y voy a regresar porque es obvio que me importa mucho esta obra”, indicó López Obrador.

El Tren Maya, uno de los proyectos emblemáticos del presidente, tendrá una inversión estimada de 5.000 millones de dólares para más de 1.500 kilómetros de extensión en los cinco estados del sureste: Tabasco, Campeche, Yucatán, Chiapas y Quintana Roo.

Tras el arranque de la obra en junio pasado, el mandatario ha prometido que el ferrocarril entrará en operación a más tardar en 2024, antes de que termine su gestión, que inició en diciembre de 2018.

“Tenemos poco tiempo y es compromiso del Gobierno que encabezo no dejar obras inconclusas, mucho menos obras de esta magnitud, de esta dimensión”, aseveró.

La obra ha recibido críticas de grupos indígenas y ambientalistas que cuestionan el impacto que tendrá en las reservas arqueológicas y naturales de la zona.

Pero también ha obtenido el apoyo de organismos como ONU Hábitat, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), y la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

El presidente ha presumido la creación de 80.000 empleos este año en la construcción del ferrocarril.

“Se trata, entre otras cosas, de la inversión del Gobierno federal más importante para el sureste de México y es una de las inversiones públicas de más cuantía en los últimos años, en las últimas décadas”, afirmó.