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Por qué en Massachusetts se cubren o retiran las cámaras Flock en medio del debate por privacidad y uso indebido

“Estas cámaras de Flock son tan populares como el sarampión”, describieron los vecinos que se oponen al uso de estas cámaras. ¿Qué ha pasado en Estados Unidos.

El uso de cámaras que registran matrículas genera preocupación entre vecinos y legisladores por la privacidad y el posible intercambio de información con otras autoridades. (Foto Prensa Libre: Shutterstock)

El uso de cámaras que registran matrículas genera preocupación entre vecinos y legisladores por la privacidad y el posible intercambio de información con otras autoridades. (Foto Prensa Libre: Shutterstock)

En Waltham, Massachusetts, EE. UU., la alcaldesa Jeannette McCarthy ordenó cubrir con bolsas de basura negras los 16 dispositivos de Flock Safety instalados en distintos puntos de la ciudad, según confirmó a CBS Boston el capitán de la Policía local, Tim Maher.

La medida se produjo luego de que integrantes del Concejo Municipal denunciaran que los equipos fueron instalados sin su aprobación previa.

El presidente del cuerpo legislativo, Robert Logan, afirmó al medio de Boston que el rechazo entre los vecinos fue amplio y comparó la impopularidad de las cámaras con la de una enfermedad contagiosa. “Estas cámaras de Flock son tan populares como el sarampión”, afirmó al describir la cantidad de mensajes que recibió al respecto.

Según CBS, la concejal Colleen Bradley-MacArthur señaló que los legisladores se enteraron de la existencia de las cámaras por publicaciones de vecinos en redes sociales y no por un aviso oficial.

Logan explicó, según el medio Infobae, que la compra de los equipos se financió con fondos provenientes de decomisos por delitos de drogas, un mecanismo que —a su juicio— no requiere aprobación presupuestaria del Concejo y que por eso los dejó fuera del proceso de decisión.

Uno de los vecinos afectados, Jamal Collins, quien tiene una de las cámaras frente a su vivienda, expresó a CBS Boston su preocupación por quedar registrado cada vez que se desplaza en su vehículo.

Bradley-MacArthur, por su parte, dijo sentir alivio al saber que los dispositivos habían sido cubiertos y advirtió sobre la posibilidad de que la información captada se comparta con el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos y con policías de otros estados con normas de privacidad distintas, según consignó Infobae.

De acuerdo con ese medio, el Concejo Municipal solicitó a la Policía adoptar formalmente una política de privacidad que regule el uso de estas tecnologías. Tanto Logan como Bradley-MacArthur indicaron que la ciudad evalúa dar por terminado su contrato con Flock.

Casos de uso indebido documentados en otras ciudades

El debate sobre las cámaras Flock no se limita a Waltham. Según la investigación de WCVB/5 Investigates, se han registrado varios casos de agentes que utilizaron el sistema con fines personales.

En New Bedford, la oficial Emily Pacheco fue apartada de sus funciones tras ser acusada de usar el sistema de cámaras del departamento para rastrear a su expareja.

En Lynn, dos oficiales no identificados fueron puestos en licencia administrativa después de que una auditoría detectara un patrón considerado preocupante en sus búsquedas.

En Revere, el oficial Michael Tiso utilizó las cámaras del departamento 18 veces en un mes para buscar la matrícula vinculada a su expareja, de acuerdo con documentos judiciales citados por WCVB. Según esa información, Tiso alegó que la mujer había amenazado a su familia y por ello solicitó y obtuvo órdenes de protección en su contra.

El oficial fue suspendido sin goce de sueldo y luego regresó a su puesto. Por medio de su abogado, Tiso envió una declaración a 5 Investigates en la que negó haber actuado de manera indebida y sostuvo que una investigación de asuntos internos determinó que las búsquedas se hicieron de forma documentada y con fines legales de investigación por acoso.

La jefa de la Policía de Revere, Maria LaVita, confirmó a 5 Investigates que el oficial fue sancionado, pero defendió la permanencia de las cámaras en la ciudad. Según sus declaraciones, el problema de fondo no es la tecnología en sí, sino la necesidad de políticas más estrictas de supervisión y rendición de cuentas para quienes acceden a ella. LaVita explicó que, tras el caso, el departamento adoptó un sistema que marca automáticamente posibles búsquedas fuera de lo común para que los supervisores las revisen.

ESCRITO POR:

Belinda S. Martínez

Periodista de Prensa Libre del área de bienestar y cultura.