Rubén Pulido, portavoz de Wells Fargo, dijo en un comunicado que la compañía está contenta de que nadie haya sido lesionado y los carruajes históricos en exhibición no fueron afectados.
El museo está en el lugar donde Wells Fargo comenzó a operar en 1852.
Las personas que iban al trabajo se detenían a mirar el lugar del robo y tomar fotos, mientras que la policía revisaba los daños.
Una grúa pasaba sobre una gran cantidad de vidrio destrozado para sacar al Chevrolet Suburban verde con que los cacos rompieron la puerta del edificio.

La policía no respondió de inmediato a solicitudes de comentario.