Internacional

Trump culpa a Obama de la expansión de maras en EE. UU. 

El presidente Trump, responsabilizó este martes a su antecesor, Barack Obama, por la expansión de la pandilla Mara Salvatrucha en EE. UU. 

Donald Trump afirma que pandillas están retrocediendo. (Foto Prensa Libre: AFP)

Donald Trump afirma que pandillas están retrocediendo. (Foto Prensa Libre: AFP)

Trump también afirmó que su gobierno está “removiendo rápidamente”  a los miembros de esa pandilla.

La pandilla Mara Salvatrucha  (también conocida como MS-13), que protagoniza una oleada de violencia en Guatemala, Honduras y El Salvador, tiene sus orígenes en la década de 1980 en la ciudad de Los Ángeles entre integrantes de la comunidad de inmigrantes centroamericanos.

En años recientes, numerosos pandilleros fueron expulsados de Estados Unidos hacia sus países de origen. La llegada de esos “mareros” , sumada al creciente desempleo en países centroamericanos, promovió un crecimiento explosivo de la pandilla.

La semana pasada, autoridades de Guatemala arrestaron a dos salvadoreños apuntados como líderes de la mara, al tiempo que agentes de El Salvador incautaron dinero y armas en una prisión controlada por integrantes de la Salvatrucha.

En marzo, policías hondureños decomisaron 11 fusiles AK-47, granadas, 57 pistolas y unos US$100 mil escondidos en una cárcel donde están arrestados miembros de esta pandilla.

Honduras, Guatemala y El Salvador conformaron en diciembre pasado una fuerza trinacional para combatir el crimen organizado en las áreas fronterizas, centrada en pandillas como la Mara Salvatrucha y Barrio 18.

Nueva orden ejecutiva

El presidente de EE.UU., Donald Trump, firmará el martes una orden ejecutiva que continúa su línea proteccionista hacia los trabajadores y productos estadounidenses. Además, impactará en el visado H-1B.
Trump visitará una fábrica de herramientas en Kenosha  (Wisconsin) para hablar sobre su lema “Compra estadounidense y contrata a estadounidenses”, y firmará allí un decreto dirigido a avanzar en ese objetivo, según adelantaron hoy fuentes de la Casa Blanca. Lo anterior podría resultar en el endurecimiento de requisitos para algunos visados y la revisión parcial de acuerdos comerciales.
La orden ejecutiva tiene un doble componente y está destinada en primer lugar a revisar el sistema de visados para evitar que pueda beneficiar a trabajadores extranjeros en detrimento de los estadounidenses, según explicó un funcionario de la Casa Blanca, quien pidió el anonimato, en una conferencia de prensa.
Trump instruirá en el decreto a los departamentos de Trabajo, Justicia, Seguridad Nacional y Estado a “actuar rápidamente para castigar el fraude y los abusos en el sistema de inmigración con el fin de proteger a los trabajadores de Estados Unidos y sus condiciones económicas”, precisó el funcionario.

Además, pedirá a esos cuatro departamentos que “emprendan reformas para asegurar que los visados H-1B se conceden a los solicitantes más cualificados”, dado que, según la fuente, el 80% de los beneficiarios de esa visa “cobran menos del salario medio en sus respectivos campos” de trabajo.
El visado H-1B permite contratar temporalmente a extranjeros –85.000 al año– en puestos de alta cualificación y relacionados sobre todo con ciencias, ingeniería y tecnología, y la Casa Blanca considera que contribuye a “traer al país a trabajadores menos cualificados y peor pagados que aquellos a los que reemplazan”.
“Queremos pasar del sistema actual (para los visados H-1B), basado en una lotería, a un sistema que dé prioridad a trabajadores más cualificados, lo que haría que sea mucho más difícil reemplazar a los estadounidenses”, concretó el citado funcionario.
El segundo componente del decreto es el dirigido a promover el uso de productos estadounidenses en los contratos para proyectos financiados por el Gobierno federal, según apuntó un segundo funcionario en la misma conferencia de prensa.
Varias leyes de EE.UU. obligan a la compra de productos nacionales para ese tipo de proyectos, pero hay ciertos “vacíos legales”  y acuerdos incluidos en tratados comerciales bilaterales que permiten esquivar esa normativa, conocida como “Compra estadounidense”.

El decreto también pide revisar los acuerdos a los que ha llegado Estados Unidos al firmar tratados comerciales con otros países, por los que renunciaba a esa política con el fin de lograr un beneficio recíproco en los mercados extranjeros de contratos públicos.