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Usó la identidad de un niño fallecido desde 1983: así descubrieron el fraude de un mexicano en Estados Unidos

¿Una vida prestada por 40 años? Un mexicano suplantó la identidad de un bebé para evadir la ley en EE. UU.

Foto de referencia. Un documento de identificación ilustra el caso de un mexicano que utilizó durante más de 40 años la identidad de un niño fallecido en Estados Unidos. (Foto Prensa Libre: Shutterstock)

Foto de referencia. Un documento de identificación ilustra el caso de un mexicano que utilizó durante más de 40 años la identidad de un niño fallecido en Estados Unidos. (Foto Prensa Libre: Shutterstock)

Un jurado federal en Dallas, Texas, declaró culpable a Vidal Blanco Blas, de 62 años, por utilizar durante más de cuatro décadas la identidad de un niño estadounidense llamado Julio César Torres, quien falleció a los tres meses de edad.

Univisión detalló que el mexicano evadió los controles migratorios y gubernamentales desde 1983 al emplear el certificado de nacimiento del menor, con el cual consiguió un número de Seguro Social, licencias de conducir y pasaportes que utilizó para realizar al menos un centenar de viajes internacionales.

El fraude quedó al descubierto en abril del 2023, cuando el implicado solicitó la renovación de su pasaporte en Texas mientras cumplía una condena bajo custodia federal.

La solicitud alertó a un funcionario del Centro Nacional de Pasaportes, quien detectó que el número de Seguro Social había sido expedido años después del nacimiento y halló un certificado de defunción mexicano coincidente. Esto motivó una investigación del Departamento de Estado que permitió descubrir el engaño.

El fraude migratorio y los antecedentes penales

El suplantador utilizó la misma identidad falsa para evadir a la justicia en casos previos. Fue condenado en 1999 por posesión de drogas y en el 2017 por narcotráfico, sin que el sistema penitenciario federal detectara la anomalía en ese momento.

Los agentes comprobaron que las fechas y los documentos no correspondían, lo que demostró que el acusado construyó una vida bajo una identidad falsa que también afectó a su entorno familiar.

La suplantación llegó al núcleo de su hogar, donde exigía a su hija que lo presentara ante terceros como su "tío", bajo el nombre usurpado, a pesar de que su esposa conocía la verdad.

Tras tres días de juicio, durante los cuales el juez ordenó referirse a él como "el acusado" debido a la disputa sobre su nombre legítimo, fue declarado culpable de robo de identidad agravado y declaraciones falsas. Enfrenta una pena de 12 años de prisión y la sentencia será dictada el 22 de marzo del 2027.

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