En cualquier caso, los expertos alertan de que la versión de Abdeslam está plagada de inconsistencias y mentiras, lo que la hacen muy poco fiable para tratar de reconstruir lo ocurrido.
Según su declaración, Abdeslam, considerado el responsable logístico de los atentados, alquiló los automóviles y reservó las habitaciones de hotel a instancias de su hermano Brahim (que se suicidó con explosivos en un café del centro de París), quien era además quien le facilitaba el dinero para hacerlo.
130 muertos dejaron los atentados de París perpetrados el 13 de noviembre del año pasado.
Sin embargo, señaló que era Abaaoud, abatido por la policía cinco días después de los atentados, el jefe de la célula, aunque dijo que apenas lo conocía tras haberlo visto “una sola vez”.
Los investigadores recuerdan que esa es una de las mentiras en su confesión, ya que ambos fueron condenados juntos en 2010 por un delito de delincuencia común.
Abdeslam, que ha pedido su extradición a Francia, también mintió presuntamente al decir que no reconocía en una foto a Najim Laachraoui, quien solo tres días después de su declaración participó como suicida en los atentados del martes en Bruselas.
Sin embargo, en 2015 el propio Abdeslam viajó a Hungría para recoger a Laachraoui y trasladarle hasta Bélgica, según consta en el registro de control de fronteras entre Austria y Hungría.
Laachraoui fue además el presunto artificiero de los comandos que atentaron el 13 de noviembre del año pasado en París, cuando murieron 130 personas.