Los polacos se hacen virales; una influencer destroza una estatua y un borracho maneja un tanque

Esos polacos son unos “loquillos”, podrían decir. Pese a que el estereotipo indica que son serios, por estos días han tomado protagonismo por sus salidas de tono.

El primer caso es el de Julia Slonska, una modelo e influencer de 17 años que, con un martillo, le quebró la nariz a una estatua de 200 años que está en un parque de Varsovia, la capital polaca.

Su “gracia” fue captada en video y la publicó en su cuenta de Instagram para conseguir más “likes” y seguidores.

Sin embargo, la grabación le salió en su contra, pues los patrocinadores que tenía han anulado sus colaboraciones con ella, como el mBank, uno de los bancos más grandes de ese país. También le canceló Specto Models, la agencia de modelos para la que trabajaba.

Su acción, además, podría ser castigada con una pena de prisión de entre seis y ocho meses.

Ante la indignación que levantó se vio forzada a disculparse. “No debió haber ocurrido. Lo lamento. No diré lo que me impulsó a hacerlo porque es un asunto privado, pero quería disculparme con todos”, señaló.

El otro caso es el de un hombre de 49 años que “decidió pasearse” por el centro de una ciudad polaca en un tanque de la era soviética. Y no solo eso: estaba borracho.

Fue en esas condiciones que se subió al carro bélico (un T-55) de 36 toneladas y pasó por una de las calles principales de Pajeczno, en el centro del país.

Según las informaciones, el tanque estaba siendo transportado en un remolque que se dañó. El hombre, entonces, decidió bajar el blindado con la intención de volverlo a subir después de la reparación, pero en lugar de eso, lo condujo. El castigo que podría recibir es de pasar tras las rejas por dos años por conducir en estado de ebriedad, y hasta ocho años más por crear una situación peligrosa, pese a que nadie resultó herido ni hubo daños materiales.