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<div> Muerte de cientos de tortugas apunta a toxina en Long Island</div>

Cientos de pequeñas tortugas muertas han sido arrastradas al extremo este de Long Island en el último mes, una mortandad por la que los científicos culpan a las toxinas transmitidas a través del agua, que han alcanzado niveles sin precedentes por razones que no resultan del todo claras.

Las necropsias practicadas a algunas de las más de 200 tortugas acuáticas dorso de diamante en North Fork de la isla apuntan a saxitoxina, una biotoxina marina producida en las floraciones de algas tóxicas que ha sido hallada en el agua a niveles 10 veces más de lo normal.

El veneno se acumula en moluscos, que son consumidos por las tortugas en bahías y estuarios salobres, causando rápidamente parálisis y muerte.

“Hemos detectado restos arrastrados a la orilla en perfectas condiciones. Esto no había sucedido antes. Es una situación alarmante”, declaró Karen Testa, directora ejecutiva de Turtle Rescue of the Hamptons, cuyos voluntarios han recabado decenas de tortugas muertas y las han enviado a funcionarios estatales para su análisis.

Testa agregó que todo apunta a la saxitoxina. “No existe otra explicación por lo que está causando la mortandad de estos pobres animales”, agregó. “Es una manera horrible de morir”.

Christopher Gobler, un profesor en la Facultad de Ciencias Marinas y Atmosféricas de la Universidad Stony Brook y que ha estudiado las floraciones de algas en Long Island durante más de 20 años, dijo que la saxitoxina es detectada normalmente en las aguas de la región, pero subrayó que nunca había visto niveles tan altos de esta biotoxina ni que hubiera causado tal mortandad en vida silvestre.

La saxitoxina también puede causar envenenamiento paralizante en humanos por consumo de mariscos, lo que generalmente causa adormecimiento y entumecimiento de rostro y pérdida de la coordinación.

En la mayoría de los casos, los pacientes se recuperan por completo en un par de días, pero rara vez le ha ocasionado la muerte.

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Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos calculan que 30 casos de intoxicación por toxinas marinas son reportados cada año, pero los funcionarios no han podido dar una cifra exacta dado que los prestadores de servicios médicos no están obligados a reportar las enfermedades. Los Centros aseguran que en promedio una persona muere cada cuatro años de intoxicación con mariscos.

“Esta es una amenaza seria a la salud púbica”, advirtió Adrienne Esposito, directora ejecutiva de Citizen’s Campaign for the Environment. “Ya ha dejado de ser una broma. Cuando se tiene una saxitoxina capaz de matar a los humanos, es necesario atender la causa”.

Tanto Gobler como Esposito creen que el aumento de los niveles de la saxitoxina podría estar relacionado con la presencia de nitrógeno en el agua causada por la filtración de fosas sépticas y aguas residuales que llegan a las bahías, si bien parece que no hay explicación sobre la razón por la que los niveles son ahora más altos que nunca.

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