La policía cree que el superviviente, Din Islam de 30 años, y el fallecido, llamado Agadir y de la misma edad, son trabajadores del servicio de limpieza del muelle de Chittangong, que accidentalmente, quedaron encerrados mientras echaban una siesta en el contenedor.
Según el relato del superviviente a la Policía, al despertar se encontraron en la oscuridad y se percataron de que la puerta estaba cerrada, por lo que gritaron y aporrearon la superficie de metal para llamar la atención, sin conseguirlo, dado que, aparentemente, el contenedor había sido ya tapado con otros.
El superviviente, cuya pesadilla concluyó el pasado domingo al ser rescatado, se recupera en el hospital Alexandra, de Singapur.