Coalición no detiene al Estado Islámico

Analistas y representantes de derechos humanos señalan que hay mucha indiferencia de parte del mundo ante lo que sucede en esos dos países, donde el EI avanza en la toma de poblados, perpetra matanzas y asesina con métodos brutales muy poco vistos en la Historia. La razón de esas masacres son las posturas radicales del Estado Islámico en su interpretación del islam, religión de los musulmanes.
Para derrotar al EI también se necesita una acción internacional por tierra, señalan expertos en el Oriente Medio, pero ningún país está dispuesto a hacerlo por ahora y solo hay apoyo por aire para los gobiernos de Irak y Siria, que por tierra no han podido detener a los miles de combatientes yihadistas.

Pese a los ataques constantes de la coalición, los extremistas han continuado su ofensiva y apenas han retrocedido en algunos poblados de Irak, aunque en Siria fueron expulsados de la estratégica ciudad de Kobani por milicianos kurdos.
Las milicias kurdas han mostrado una dura oposición a la expansión de los yihadistas en Irak y Siria, que a finales de junio del 2014 proclamaron un califato en ambos países, donde se han hecho con el control de amplias áreas del norte y el centro.

En ese contexto, el portavoz del Departamento de Defensa de Estados Unidos, el contraalmirante John Kirby, recordó esta semana que las operaciones de la coalición contra el Estado Islámico seguirán su curso.

Kirby explicó que el Pentágono no modificará su estrategia contra el EI tras la muerte del piloto jordano capturado por los islamistas y quemado vivo después de que el presidente estadounidense, Barack Obama, aseguró que se “redoblarán la vigilancia y la determinación” en la lucha contra el EI.

“Nosotros no respondemos directamente a estas muertes, aunque sean ciudadanos estadounidenses. Lo que vamos a seguir haciendo es degradar y destruir sus capacidades, y continuar poniendo al EI a la defensiva, en el estado en el que están hoy”, explicó Kirby, ante la pregunta de si el Pentágono tenía pensado intensificar sus bombardeos contra los islamistas suníes en Irak y Siria.

Como consecuencia del asesinato del piloto Muaz Kasasbeh, el rey Abdalá II de Jordania dijo que la sangre del militar no se vertió en vano y advirtió de que acabará con el EI.

Jordania es parte de la coalición internacional —más de 30 países— que bombardea a los yihadistas desde septiembre del 2014; sin embargo, tras el anuncio de la captura de Muaz Kasasbeh, Emiratos Árabes Unidos decidió suspender sus ataques contra Siria.

Además, los aviones marroquíes que participan en esa coalición han cesado los bombardeos contra el EI después de que lo hicieron los de Emiratos Árabes.

Acusado por la ONU de crímenes contra la humanidad y de limpieza étnica, el Estado Islámico tiene miles de combatientes y aprovechó la guerra en Siria y la inestabilidad en Irak para conquistar amplios territorios en ambos países, y se sigue extendiendo.

Además, la ofensiva yihadista ha originado un éxodo de refugiados a países vecinos que asciende a más de un millón de personas, según las cifras de cooperantes de las Naciones Unidas.