ColaboraciónLas otras víctimas del terrorismo

JORGE RAMOS AVALOS

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Estos son tiempos difíciles para los inmigrantes en Estados Unidos. Pero no debería ser así. En estos momentos hay una injustificada persecución en contra de todos aquellos que son percibidos como extranjeros e incluso contra los que hablan el inglés con acento.

Es cierto, los 19 terroristas que secuestraron cuatro aviones y ocasionaron cerca de siete mil muertes el pasado martes 11 de septiembre eran extranjeros. Pero ahora justos están pagando por pecadores.

La decisión del procurador de justicia, John Ashcroft, de extender de 24 a 48 horas las detenciones de inmigrantes sospechosos de estar vinculados a actividades terroristas, se justifica en el clima de temor que vive el país. Sin embargo, las clarísimas fallas en los servicios de Inteligencia y en la seguridad de los aeropuertos no deben tener como chivo expiatorio a los inmigrantes.

Los casi 29 millones de extranjeros que viven en Estados Unidos (incluidos los más de seis millones de inmigrantes indocumentados) no son culpables de los recientes actos terroristas. Pero en algunos casos están siendo tratados como si lo fueran. El presidente George W. Bush ha hecho lo correcto al reunirse con los líderes de ambas comunidades aquí en Estados Unidos. Sin embargo, ese gesto simbólico no es suficiente.

En los últimos días me he enterado de árabes que prefieren no viajar ni presentarse en lugares públicos, por correr el riesgo de ser atacados verbal y físicamente. La intolerancia es la característica principal de los terroristas y fundamentalistas; no debe ser la de Estados Unidos.

Los actos de discriminación y racismo después de los ataques terroristas, se han extendido, también, a otros grupos étnicos y minorías, particularmente la latina. Y estos actos de rechazo van desde miradas de reojo y enojo por hablar un idioma distinto al inglés.

Cómo cambian las cosas en un par de semanas. No hace mucho el presidente Bush dijo que ?Estados Unidos no tiene una relación más importante en el mundo que su relación con México?, y se comprometió con el presidente Fox a buscar formas de legalizar a tres millones y medio de mexicanos indocumentados.

Ahora, el tema migratorio ha dejado de ser una prioridad para la Casa Blanca y el Congreso. Incluso Bush, en un obvio cambio de actitud, ha declarado que ?América no tiene un amigo más verdadero que Gran Bretaña?. Tony Blair, el Primer Ministro británico, es el nuevo ?mejor amigo? de Bush. Sorry, Vicente.

El ataque al Wall Trade Center también fue un ataque a México; varios mexicanos murieron allí. Y México, como cualquier otro país, está amenazado por el terrorismo. Fox tiene que seguir presionando por la agenda migratoria.

En la cobertura nacional de la tragedia que ha vivido Estados Unidos, la mayoría de los medios de comunicación en inglés se han olvidado de mostrar las maravillosas muestras de patriotismo de los inmigrantes que viven en Estados Unidos. Ellos han salido en defensa de Estados Unidos con un fervor sólo equiparable al de los ciudadanos norteamericanos.

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