Desde Ginebra

Adaptando las cadenas mundiales de suministro

Eduardo Sperisen-Yurt esperisen@gmail.com

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Las cadenas mundiales de suministro son un concepto que también se utiliza, entre otras, para describir a las redes mundiales de producción o cadenas mundiales de valor. Desde hace algún tiempo, estos términos se refieren a los mismos aspectos básicos de la producción y el comercio transfronterizo, como actividades necesarias para producir bienes y servicios en toda la cadena hasta llevarlos a los consumidores, sirviéndose de distintos insumos en los diversos procesos de producción y entrega de dichos bienes y servicios.

La situación existente provocada por la pandemia del covid-19 exige nuevas ideas para enfrentar y adaptar los sistemas logísticos. Aunque no sabemos exactamente del todo qué impacto tendrán a largo plazo las ramificaciones del covid-19, ya son palpables en nuestra manera de vivir. Las cadenas mundiales de suministro son estructuras organizativas complejas, variadas, fragmentadas, dinámicas y evolutivas. Ante las perturbaciones de la política comercial debido al covid-19 se ha creado incertidumbre sobre el futuro del libre flujo de comercio y ahora es conveniente una adaptación de las cadenas mundiales de suministro y su futuro.

Las empresas tendrán que diversificar su base de proveedores, explorando nuevas oportunidades para la inversión que les permita la participación en este tipo de suministro, para colocar sus productos en diferentes países, a menudo lejos de los consumidores. De hecho, ya varias empresas consideraban la diversificación de las cadenas de suministro para una mayor resiliencia antes de la pandemia. El mundo ha cambiado y la combinación del choque de la política comercial y el covid-19 puede haber generado una tormenta perfecta en el comercio mundial y con esto replantearse las cadenas de suministro global. Las cadenas de valor mundiales se vieron sacudidas por un shock, como un tsunami que azotó a varios países y cuyo impacto obligó a las empresas a replantear la producción.

Las cadenas de suministro fueron diseñadas para maximizar la eficiencia y los beneficios, y la pandemia ha expuesto debilidades inherentes a un sistema que requiere que todas sus partes funcionen como un reloj. Los científicos nos alertan de que puede haber más interrupciones en marcha, donde el cambio climático traerá más eventos meteorológicos extremos y nuevos brotes de enfermedades infecciosas. Ante esta situación, los shocks a través del sistema económico mundial se volverán cada vez más comunes.

El desafío que tienen los empresarios es que deberán diversificar su base de proveedores para protegerse contra las perturbaciones que afecten a un productor en particular o a una ubicación geográfica determinada. Puede haber cierta reubicación, especialmente porque la automatización y la inteligencia artificial ya está reduciendo la importancia de los costos de mano de obra. Pero este replanteamiento también creará oportunidades para destinos de inversión menos populares, para aprovechar estas oportunidades de entrar o intensificar la participación en las cadenas de valor mundiales, los empresarios y países interesados tendrán que intensificar sus esfuerzos de promoción de las inversiones.

Los países en desarrollo, sobre todo las pequeñas economías como la nuestra, que compiten por la inversión extranjera directa, tendrán que informar a los potenciales inversores sobre las oportunidades de negocio que se ofrecen, mostrar su compromiso con el mantenimiento de un buen clima sostenible de negocios y señalar su actitud acogedora a la inversión. Hoy, la estrategia empresarial debe tratar con un compromiso real de un trato justo, reglas estables y transparentes, y una actitud favorable a los inversores. La promoción de la inversión extranjera directa efectiva, pero esto no funcionará sin un apoyo político de alto nivel.