Imagen es percepción

Adiós tacones, hola tenis

Brenda Sanchinelli imagen_es_percepcion@yahoo.com

La moda del calzado, tal como se conoce hasta el día de hoy empezó a inicios del siglo pasado, obviamente con sus cambios de estilo y diseño a lo largo de cada década. Desde entonces el esquema clásico del vestuario femenino siempre había incluido un par de tacones altos a juego con la ropa. Era inconcebible pensar en una mujer elegantemente vestida sin unos lindos zapatos de tacón alto.

La evolución del calzado nunca ha sido estática, pero lo que sí es verdad y siempre ha sido literalmente “la piedra en el zapato” es que los estilos, entre más lindos y sexis, podrían ser más incómodos y un verdadero martirio para los delicados pies femeninos. Por lo que, ante este dilema, puedo afirmar que hoy sí ha llegado una importante “liberación femenina”, ya que los tenis se han transformado de simplemente zapatos para hacer ejercicios en un elemento extremadamente cómodo que puede utilizarse para cualquier ocasión.

Los tenis ahora tienen estilo y están de moda, además de ofrecer confort para los pies de la activa mujer moderna. Seguro seguirán evolucionando en su diseño y uso porque con su comodidad y frescura que se transmite al vestirlos han fascinado al mundo entero. Hoy se usan igual para la oficina que para ocasiones formales. No digamos para hacer deporte, donde los estilos están completamente integrados a la moda.

Pero ¿cómo sucedió este cambio tan radical en el estilo que también afectará dentro de poco al vestuario? Una de las hipótesis es que, desde su creación, a mediados del siglo XIX, la intención era que ese calzado pudiera evolucionar en su uso deportivo y, por la comodidad que brindaba su suela de caucho, cubrir otras utilidades.

Tampoco puede obviarse la opinión de los médicos, que insisten en las secuelas negativas de usar tacones a largo plazo, y está comprobado que entre más alto y estrecho sea el zapato, más daño hace a la estructura ósea de los pies, columna y rodillas.

Pero lo que más pesa en esta transición es la mentalidad de las nuevas generaciones en búsqueda de la comodidad, que se antepone a los esquemas preestablecidos del prototipo de lo que ha sido la imagen formal, optar por el bienestar, ante todo, a pesar de que la belleza sí importa, y reconocer que aunque los zapatos altos estilizan y refinan la figura, no son la mejor opción.

En 2006, el diseñador alemán Karl Lagerfeld, considerado uno de los más influyentes de la segunda mitad del siglo XX, fue el primero en incluir en sus desfiles a modelos utilizando tenis con vestidos formales y de gala, luego la tendencia fue en aumento, incluso utilizada por otros diseñadores. Pero el boom fue a partir del 2016, cuando la moda se redefine en este sentido y esta tendencia impactó a nivel global, influyendo incluso en la industria textil, transformando los diseños y estilos en la ropa para ajustarse al calzado deportivo y no al revés, como era la costumbre.

Al notar las marcas tradicionalmente deportivas (Reebok, Nike, Adidas y Puma) esta nueva influencia de los tenis en la ropa, empezaron a lanzar al mercado líneas inspiradas en el vestuario urbano casual y luego en outfits formales. Desde entonces los tenis han sido los grandes protagonistas en los desfiles de alta costura para las noches de etiqueta y glamur de las grandes casas de diseño como Gucci, Chanel y Karl Lagerfeld. Se ha calculado que el negocio de los zapatos deportivos mueve al menos US$85 mil millones al año.

Aunque la moda es cada vez más extraña e impredecible, por ahora la tendencia marca muy fuerte el uso del tenis, así que por ahora disfrutemos, ya que llegó el momento de un respiro y descanso para los delicados pies femeninos.