Godot ha llegado
Alianzas y guerras
Los ataques de Estados Unidos e Israel sobre Irán se dan en contexto altamente complicado.
Ayer sábado, en horas de la madrugada, se inició una serie de ataques conjuntos entre Estados Unidos e Isael, en contra de objetivos militares y políticos del régimen teocrático de Irán. En un mensaje breve a los Estados Unidos, el presidente Donald Trump dijo que buscaban desmantelar por completo el programa nuclear iraní, así como eliminar cualquier elemento que sea considerado como amenaza por los Estados Unidos y probablemente Israel. Aparte de esto, también anunció la noticia que muchos, en especial en Irán, esperábamos, y es la de un llamado a un cambio de régimen. Más allá de cómo y cuándo esto se dé, todo apunta a que la dictadura islamista chiíta del régimen teocrático iraní ha llegado a su fin. Pero no todo se presenta tan sencillo en el subcontinente asiático, así como en varios países del golfo Pérsico, y es que una serie de acuerdos y alianzas entre varios países le han agregado un nivel más de complejidad a una región que en términos geopolíticos es, de por sí, la más compleja.
Un par de días antes de los ataques sobre Irán, que llevaban ya un par de semanas de ser considerados inminentes, Pakistán le declaró la guerra a Afganistán. Al inicio no quedaba claro por qué se retomaban ataques entre ambos países, al punto de que Pakistán declarara una “guerra abierta” contra sus exaliados afganos. Muchos consideran que se debe a tensiones por la delimitación de la frontera entre ambos países conocida como la Línea Durand, establecida en 1893 entre los entonces Emirato de Afganistán y el Imperio Británico. Esta puede ser un objeto histórico de tensiones entre ambos países, pero tampoco ha impedido la colaboración por varias décadas entre ellos. La razón en esta ocasión fue una reciente reunión entre el presidente de la India (eterno rival de Pakistán), Narenda Modi, y el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, para aumentar la relación bilateral en materia comercial y de defensa. Antes de esto, Afganistán y la India llevaron a cabo una reunión de alto nivel para aumentar la coperación entre ambos países, en particular una cooperación humanitaria que la India ha sostenido por décadas en aquel país. Los pakistaníes, en cambio, acusaron a la India de estar convirtiendo a Pakistán en una “colonia… para llevar una guerra de baja intensidad contra el gobierno de Islamabad”.
Pakistán le declaró la guerra a Afganistán.
Vamos a complicar esto aún más. En septiembre del 2025, el Reino de Arabia Saudita firmó con Pakistán un Acuerdo de Defensa Mutua Estratégica que los obliga a defender a Pakistán contra cualquier ataque que afecte su seguridad estratégica, que obviamente involucraría a alguno de sus vecinos. De cumplir el mismo, Arabia Saudita debería apoyar a Pakistán en su conflicto contra Afganistán, que involucra a la India, que, en buena medida, debería estar apoyada por Israel. A todo esto, el presidente Donald Trump se mostró a favor de Pakistán, a pesar de que, en conjunto con Israel, acaban de bombardear a Irán. La guinda en el pastel es que Turquía declaró el 24 de febrero pasado que cualquier ataque a Irán condicionaría a las fuerzas armadas turcas a incursionar en territorio iraní en caso de que se presente un vacío de poder para “prevenir una posible oleada de migrantes de Irán a Turquía”.
Desde este escenario, se han dado los ataques a Irán. De cumplirse con todos los acuerdos mencionados anteriormente, los ataques a Irán consistirían en el desencadenamiento de un conflicto regional que va más allá del programa nuclear iraní, sino que, en este caso, involucra a dos potencias nucleares y enémigos acérrimos: India Y Pakistán. ¡Feliz domingo!