Urbanismo y sociedad

Ausencia del diseño urbano en Guatemala

Alfonso Yurrita Cuesta alfonsoyurritacuesta@gmail.com

El tránsito peatonal urbano se está convirtiendo en un sistema casi criminal, pues se han olvidado de asegurar la plena vigencia de los derechos y garantías de todos los habitantes en la ciudad, a través de las circulaciones peatonales. Esta introducción está aplicada al desarrollo urbano, donde todos estamos expuestos a una mala planificación y sus efectos en materia de los sistemas de circulación peatonal, que no ha sido analizada de manera integral, teniendo en cuenta que como cualquier sistema de transporte urbano consta de componentes que permitan su funcionalidad. Pues en la ciudad de Guatemala ya no hay un plan de ordenamiento urbano y un plan de diseño que señale un plan general de tránsito.

Caminar por la ciudad es una práctica condicionada por una serie de factores: desde los más profundos de tipo cultural y social o estructurales-geográficos, urbanísticos o derivados del modelo de transportes, hasta los más coyunturales —derivados del diseño vial y de la gestión del tráfico y del espacio público—. Pero un buen número de esos condicionantes se presentan hoy como disuasorios de la marcha a pie. Por ejemplo, hay una cultura que prestigia a quienes se desplazan en automóvil, o en moto, un urbanismo que estimula las distancias entre actividades y una política de infraestructuras que crea barreras para los peatones.

Las ciudades pueden convertirse en lugares más seguros y sanos si se cambia el diseño de sus calles y barrios. Los lugares donde se han diseñado vías para facilitar el tránsito y buenos trazos peatonales se pueden transformar, significativamente, en lugares más seguros para todos los usuarios.

Ante esto me vino a la memoria cuando desde la Muni, como director de Planificación, realizamos el plan de la Plaza Mayor y peatonización de la Sexta Avenida de la zona 1, finalizada posteriormente. Por lo que traté de ver cómo es vivir ahora en esta ciudad y por qué muchos tienen que andar fuera de las banquetas. Y realicé un análisis peatonal saliendo de mi vivienda caminando al centro comercial Aguilar Batres. Fue un angustioso recorrido tratando de andar de ida y vuelta. Después de llegar al centro comercial vino lo peor. Al volver por la 12 calle de Mariscal hacia el poniente a las 6 de la tarde encontré que la “banqueta” era de apenas un metro de ancho, con una desastrosa situación del piso. Se llega a un heptágono —polígono de siete lados— donde se diversifica el tránsito vehicular de la zona. Esto fue el final de la trampa, la opción de andar por este tránsito vehicular en la zona. Y me quedó utilizar una solución mortal, que es la que acostumbran a realizar los sectores populares, a la par de carros y motos que corren a velocidades extremas. En Guatemala hay 390,000 motos y 3.500,000 vehículos. Muchos de estos van a ser peatones en un momento. Y ahora se pretende facilitar el tránsito con una serie de proyectos sin una base urbana, como el Edom.

El Inacif reportó que durante el 2018 más peatones que pilotos murieron en accidentes de tránsito que en los primeros tres meses del 2019. “El 45 por ciento de las personas fallecidas en accidentes de tránsito fueron peatones, es decir 337 víctimas mortales, mientras que los pilotos fueron 247, lo que representa el 33 por ciento”. En el total de fallecidos también aparecen niños y jóvenes, 232 que eran menores de edad. Alrededor de mil 260 muertos tenían entre 18 y 34 años.