Nota bene

Buscar la inclusión

El economista y politólogo James Robinson, coautor con Daron Acemoglu de Por qué fracasan los países, nos hizo una predicción en el Enade 2019. El desarrollo de Guatemala se acelerará si trocamos nuestras instituciones extractivas por unas instituciones inclusivas.

Los ejemplos ilustran sus discernimientos. De 1965 a 1997, el líder cleptócrata Mobuto Sese Seko, de la República Democrática del Congo (antes Zaire), se bañó en lujos. Construyó un palacio en la jungla, navegaba en un lujoso yate, tenía una flotilla de Mercedes y alquilaba el Concorde para ir de compras a Paris. Robó miles de millones de dólares. La economía nacional colapsó por las instituciones extractivas que Mobuto legó a su país. La corrupción, la búsqueda de rentas, el proteccionismo y el privilegio surgen cuando la cultura es extractiva; ya sea porque dichas prácticas son legales o porque se burla la ley rutinariamente. En contraste, son inclusivas las reglas del juego que desencadenan las energías de la innovación en la economía, como por ejemplo el respeto a los contratos, una justicia certera y justa, y derechos de propiedad claros y definidos. Robinson y Acemoglu evitan publicar una lista de países con instituciones extractivas y otra de países inclusivos. Los países cambian a lo largo de la historia. Incluso, unos países con una gobernanza extractiva logran crecer por un tiempo.

Robinson nos invita al autoexamen. ¡Basta ya de hacernos las víctimas o jugar con escenarios históricos alternativos! Probablemente no estaríamos mejor si Cristóbal Colón jamás hubiera pisado tierra americana, ni tampoco si nos hubiéramos negado a comerciar con extranjeros. Independientemente de cómo, cuándo y porqué emergió aquí un orden extractivo, encausar al país hacia la prosperidad nos toca a nosotros, no a Estados Unidos o al Banco Mundial. Requerimos, escriben Acemoglu y Robinson, «un estado capaz y…una amplia diseminación del poder político en la sociedad.» Los líderes deben desprenderse del poder centralizado y arbitrario. También importa la secuencia en que ocurren los cambios, porque la consolidación del Estado de derecho debe preceder una apertura electoral para lograr efectivamente el propósito de la inclusión. Adicionalmente, el cambio no puede imponerse de arriba hacia abajo.

Las instituciones informales y las normas sociales pesan. En algunos países, las leyes se ignoran cuando chocan con las prácticas informales. Otras veces, la norma formal afecta el ambiente informal, como cuando se legislan los derechos civiles. Por ejemplo, un estudio de la India reveló que aunque la búsqueda de rentas se condena oficialmente, el pueblo usa el rentismo como medio para alcanzar la estabilidad precisamente por la debilidad de las reglas formales.

Para enfocar la transición, sirve el proyecto de Indicadores de Gobernanza Mundial que mide 200 países de 1996 a 2018. Divide la gobernanza en seis rubros: rendición de cuentas, estabilidad y ausencia de violencia, efectividad del gobierno, calidad de la regulación, estado de derecho y control de corrupción. Se puede trabajar en rediseñar las instituciones en cada una de estas áreas. Además, el rendimiento de la región nos revela nuestras principales debilidades; éstas tienen que ver con estado de derecho, corrupción y la efectividad de la administración pública. Concretamente, se debe combatir el crimen organizado y violento, los procesos judiciales justos, el resto a los contratos, y el respeto a los derechos de propiedad. El cambio de la Administración Morales a la de Giammattei es un momento propicio para emprender reformas concretas en la dirección correcta.